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Tres tipos de tartares para tres tipos de persona

Uno de los platos estrella del momento, especialmente en los días más calurosos, es el conocido «tartar». Desde el más básico, hasta el más rocambolesco.

Existen infinidad de recetas, aunque la clave es utilizar –en su mayoría– productos en crudo. La principal ventaja que tienen estos deliciosos tartares, es que su tiempo de elaboración no suele sobrepasar los 20 minutos. Además, son recetas bastante sencillas y el resultado final suele ser bastante agradable a la vista (y al paladar).

Desde OleoPalma te presentamos tres tipos de tartares para tres tipos de persona. ¡Quédate con el que más se adapte a tu personalidad y ponte manos a la obra!

Para los clásicos > Steak tartar o tartar de carne

Es una de las recetas más tradicionales que existen en el mundo de los tartares. Lo más habitual es hacer esta elaboración con solomillo de ternera, yema de huevo, una pizca de sal, aceite de oliva, vinagre, cebolla, pepinillos, pimienta y alcaparras picadas. Si lo deseas, también puedes añadir algún otro condimento al gusto.

Para su correcta preparación, deberás colocar en un bol un chorrito de AOVE e ir incorporando poco a poco los ingredientes (muy picados), dejando para el final la carne de solomillo también picada. Asegúrate de que todo esté bien mezclado y sirve el plato acompañándolo con un poco de pan tostado.

Para los bohemios > Tartar de salmón, aguacate y mango

Si eres de los que prefiere el pescado a la carne, deberás saber que es muy importante elaborar tartares con pescado congelado (así evitarás problemas por culpa del anisakis).

Reúne todos los ingredientes (salmón, cebolla, aguacate, mango, salsa de soja, una cucharada de aceite de oliva y tabasco), pícalos bien y mézclalos todos. Eso sí, el salmón y el aguacate añádelos en último lugar.

Para los veganos > Tartar de tomate con aguacate

La tercera y última receta que te proponemos es una que no lleva ni carne ni pescado, ideal para vegetarianos e incluso para veganos, pues no incluye queso, huevo ni ningún otro producto derivado de un animal.

Para llevar a cabo esta elaboración, necesitarás un par de tomates cherry, aguacate, cebolla, sal y aceite de oliva. La clave está en picar muy finos todos los ingredientes y mezclarlos entre sí hasta obtener una especie de pasta. Una vez llegado a este punto, puedes aliñar con un poco de zumo de limón para darle un toque especial y ya estaría listo para emplatar y comer.

Como ves, son elaboraciones muy simples y rápidas que no requieren de ningún conocimiento especial. Tan solo hacen falta ganas.

¿Te animas a probar alguna de nuestras propuestas? ¡Déjanos un comentario contándonos qué tal te ha ido!

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