Ajo y aceite de oliva

Ajo y aceite de oliva – Potenciador del oro líquido

El ajo es un bulbo que proviene de China y que lleva en la zona mediterránea unos 7.000 años. Las propiedades del ajo son de sobra conocidas como buenas propiedades antisépticas. Además, su intenso sabor es muy apreciado en nuestra cocina; es usado de base en muchos platos. Ajo y aceite de oliva, ha sido una combinación muy utilizada para aromatizar el oro líquido. En el post de hoy te contamos los beneficios que aporta la unión de estos productos.

Ajo y aceite de oliva, la mejor combinación

Cabe decir que el aceite de oliva, o al menos un buen aceite, no necesita nada más. Sus matices van desde el picante al herbáceo y consumirlo en crudo o con un poco de pan es un lujo. No hay alimento más simple pero más rico que el aceite de oliva. Ahora bien, ¿puede ser el ajo un buen compañero de maridaje para el aceite de oliva? No cabe duda de que sí, porque la combinación es ideal. Fíjate la de salsas que llevan como base estos dos productos. La más conocida es el alioli, o ajoaceite, que lleva solo estos dos productos además de la sal. O también el aliño formado por aceite, ajo picado y perejil, que adoba multitud de platos.

¿Qué aporta el ajo al aceite de oliva?

Para beneficiarnos de estas propiedades, lo mejor es introducir unos dientes de ajo en crudo y pelados a una botella de aceite de oliva. Pero si queremos potenciar su sabor y propiedades, los partiremos en trozos o machacaremos. Con ello se consigue que dos compuestos del ajo, la aliina, responsable de su aroma, y la alinasa se combinen y den como resultado otro compuesto, la alicina.

Cuando realizamos esta mezcla, las propiedades beneficiosas del aceite de oliva quedan complementadas por las del ajo, que son las siguientes:

  • Ayuda a prevenir el colesterol y reduce la presión arterial.
  • Es adecuado para mantener el control sobre la diabetes.
  • Se favorece el transporte de oxígeno mediante la hemoglobina de los glóbulos rojos hacia los órganos. Como consecuencia, una menor fatiga.

Así que esta combinación no es más que un cúmulo de beneficios para nuestra salud.

¿Qué tipo de ajo elegir?

Nuestro país produce unas 237.000 toneladas anuales de ajo, siendo el quinto productor del mundo. Hay diversas variedades, siendo 7 de ellas las más conocidas. Pero para aromatizar un buen aceite de oliva, podemos optar tanto por el ajo blanco como el morado. El ajo blanco es de dientes pequeños y sabor intenso, se conserva muy bien y puedes utilizarlo en el aceite sin problema.

El ajo morado posee un sabor más suave, sus dientes son de mayor tamaño y poseen un regusto picante. Son menos duraderos que los blancos, pero dentro de una botella de aceite pueden estar todo el tiempo que desees.

Así que, si tu deseo es incorporar el aroma del ajo de manera natural en el aceite de oliva, prueba a introducir algunos dientes en una botella. El tiempo hará la magia, y tus desayunos y elaboraciones pasarán a otro nivel. Tan simple como efectivo.

 

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