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conservar aceite de oliva en verano

Cómo conservar aceite de oliva en verano

El aceite de oliva, nuestro particular tesoro, debe seguir unas normas básicas para mantener sus propiedades. Conseguirlo no es nada difícil, solo hay que conocer cuáles son los mejores trucos para conservar aceite de oliva en verano. Para que este siga sabiendo igual de rico, debes quitarte algunos mitos de la cabeza. Solo así podrás mantenerlo en óptimas condiciones.

¿Qué daña al aceite de oliva?

El verano es una época en la que las altas temperaturas  y el ambiente seco lo inundan todo. Y debe servir para replantearnos la manera en la que conservamos los alimentos. Por ejemplo, el gran enemigo del aceite es la luz. Esa es la razón por la que la mayoría de los envases son oscuros. Si el envase de nuestro aceite es transparente, este debe estar apartado de toda fuente de luz y calor.

La luz hace reaccionar al fruto del olivo, por lo que una exposición prolongada a esta hará que sus propiedades varíen. ¿Cuántas veces has visto las aceiteras de las cafeterías y restaurantes en botellas transparentes? O junto a la vinagrera, un aliño ácido que desprende mucho aroma. Nada de esto está bien, por lo que estos son los mejores consejos para conservar aceite de oliva en verano, o en cualquier época del año.

Cómo conservar aceite de oliva en verano

Trucos y consejos que harán de la conservación del aceite una rutina sencilla:

  •  Siempre ha de guardarse en lugares frescos y oscuros, es decir, en tu despensa. Si la temperatura es constante, mucho mejor para las propiedades del aceite. Guardar el aceite de oliva en el frigorífico no es una buena idea. En primer lugar, porque se va a volver muy denso y algunas moléculas precipitarán en forma de puntos blancos. Para poder utilizarlo, habría que dejarlo unas horas a temperatura ambiente. Pero el aceite de oliva no necesita de frío para su conservación.
  • Es muy importante que el aceite no reciba luz directa del sol. Por esa razón, la despensa es el lugar más indicado para guardarlo. Si posees aceiteras en casa, elige preferentemente las de cerámica, las de cristal oscuro, o incluso de metal. Recuerda que la luz es el enemigo directo del aceite de oliva.
  • Cuando guardes el aceite en la despensa, asegúrate de que está bien tapado y lejos de cualquier fuente de olor intensa.
  • El aceite pierde propiedades con el paso del tiempo, aunque se ha documentado que no es en ningún caso perjudicial para la salud consumirlo tras su fecha de consumo preferente. Si tienes aceite en casa olvidado y se te ha pasado de fecha, puedes utilizarlo de otra manera que no sea para consumo. Por ejemplo, para elaborar jabones. También se ha demostrado muy efectivo en la curación de heridas cutáneas.
  • Recuerda que el aceite, una vez utilizado, nunca ha de tirarse por el fregadero ni por el WC. Deposítalo en una botella vacía y cuando la hayas llenado, llévala al punto limpio o a los contenedores de recogida de aceite que suelen encontrarse en todas las ciudades

Siguiendo estas premisas, conservar el aceite de oliva en verano no supone ningún tipo de inconveniente y podrás disfrutar de todo su esplendor cada vez que lo tomes.

 

 

Extraer aceite de oliva en casa

¿Puedo extraer aceite de oliva en casa?

La industria del aceite de oliva tiene una importancia capital en nuestro país. Lo habitual es comprarlo en un supermercado, en una cooperativa o bien por internet. De esta forma, podemos degustar verdadero oro líquido de calidad, que se elabora con mimo y con olivas seleccionadas. Pero puede que te estés preguntando si es posible extraer aceite de oliva en casa. La respuesta es sí, te invitamos ademas a que lo pruebes. Apreciarás desde ese momento lo cómodo que resulta tenerlo directamente ya embotellado y envasado.

Cómo extraer aceite de oliva en casa

Se trata de un proceso sencillo, que no requiere de herramientas especiales y que cualquier persona puede intentar en casa. En primer lugar, habrás de conseguir las aceitunas. Si eres tú quien tiene olivos, es bien sencillo. Si no, puedes probar a comprarlas en alguna cooperativa próxima. Puedes comenzar con poca cantidad, por ejemplo, 1 kg de aceitunas de la variedad que más te agrade. No esperes un rendimiento alto, extraer aceite oliva en casa no compensa en absoluto. De un kilo de aceitunas vas a obtener 50 ml de aceite. Pero al menos te servirá para darte cuenta de cómo se hace.

Una vez que tengas las aceitunas, hay que someterla a un buen proceso de lavado para eliminar los restos de tierra que tengan. Introduce las aceitunas, incluso con el hueso, en un vaso batidor o en un robot de cocina potente. Trituramos las aceitunas hasta obtener una pasta, puedes añadir si lo deseas un poco de agua para facilitar el batido. Lo habitual es extraer el aceite en frío, pero en casa va a resultar demasiado complejo. Introduce toda esa pasta en una olla y ponla a calentar. Vigila con un termómetro que la mezcla no supere los 70 grados. Cuando toda esa masa se haya calentado de manera homogénea, damos el siguiente paso.

Extracción del aceite

Tendrás preparada una tela, puede ser el resto de una sábana de algodón. Intenta que no sea muy tupida. Irás poniendo la masa caliente dentro de la tela extendida. Una vez que lo hayas hecho, cierra la tela y pon un plato sopero debajo. Llega el momento más laborioso, el de apretar la tela, habrá que poner la tela en forma de bola. A medida que vayas apretando, irá cayendo en el plato sopero un jugo de aspecto marrón.

Proceso de decantación

Cuando ya hayas exprimido todo y no quede ni una gota, damos el siguiente paso. Habrás preparado una botella de plástico vacía. Introduce el líquido que tienes en el plato sopero en la botella, ayudándote de un embudo. Llega el momento de esperar, ni tengas prisa. A medida que va pasando el tiempo, verás como los residuos se van al fondo de la botella y el aceite permanece arriba. La diferencia se ve a simple vista, por lo que habrás de desechar el residuo, denominado alpechín, y quedarte con el aceite. El alpechín estará debajo, así que con la ayuda de un punzón perfora la base de la botella y saca todo el alpechín.

Quédate con el aceite y vuelvelo a filtrar con otra malla, para que se queden los posibles restos en ella. El resultado ya lo tienes, aceite puro de oliva virgen extra hecho por ti y de una calidad excepcional. La cosecha va a ser muy pequeña, pero el placer de ponerlo encima de una tostada es algo que no tiene precio. Extraer aceite de oliva en casa no deja de ser una curiosidad, porque requiere mucho esfuerzo y proporciona un rendimiento muy bajo. Pero no está de más que lo intentes, es una grata experiencia.

Ajo y aceite de oliva

Ajo y aceite de oliva – Potenciador del oro líquido

El ajo es un bulbo que proviene de China y que lleva en la zona mediterránea unos 7.000 años. Las propiedades del ajo son de sobra conocidas como buenas propiedades antisépticas. Además, su intenso sabor es muy apreciado en nuestra cocina; es usado de base en muchos platos. Ajo y aceite de oliva, ha sido una combinación muy utilizada para aromatizar el oro líquido. En el post de hoy te contamos los beneficios que aporta la unión de estos productos.

Ajo y aceite de oliva, la mejor combinación

Cabe decir que el aceite de oliva, o al menos un buen aceite, no necesita nada más. Sus matices van desde el picante al herbáceo y consumirlo en crudo o con un poco de pan es un lujo. No hay alimento más simple pero más rico que el aceite de oliva. Ahora bien, ¿puede ser el ajo un buen compañero de maridaje para el aceite de oliva? No cabe duda de que sí, porque la combinación es ideal. Fíjate la de salsas que llevan como base estos dos productos. La más conocida es el alioli, o ajoaceite, que lleva solo estos dos productos además de la sal. O también el aliño formado por aceite, ajo picado y perejil, que adoba multitud de platos.

¿Qué aporta el ajo al aceite de oliva?

Para beneficiarnos de estas propiedades, lo mejor es introducir unos dientes de ajo en crudo y pelados a una botella de aceite de oliva. Pero si queremos potenciar su sabor y propiedades, los partiremos en trozos o machacaremos. Con ello se consigue que dos compuestos del ajo, la aliina, responsable de su aroma, y la alinasa se combinen y den como resultado otro compuesto, la alicina.

Cuando realizamos esta mezcla, las propiedades beneficiosas del aceite de oliva quedan complementadas por las del ajo, que son las siguientes:

  • Ayuda a prevenir el colesterol y reduce la presión arterial.
  • Es adecuado para mantener el control sobre la diabetes.
  • Se favorece el transporte de oxígeno mediante la hemoglobina de los glóbulos rojos hacia los órganos. Como consecuencia, una menor fatiga.

Así que esta combinación no es más que un cúmulo de beneficios para nuestra salud.

¿Qué tipo de ajo elegir?

Nuestro país produce unas 237.000 toneladas anuales de ajo, siendo el quinto productor del mundo. Hay diversas variedades, siendo 7 de ellas las más conocidas. Pero para aromatizar un buen aceite de oliva, podemos optar tanto por el ajo blanco como el morado. El ajo blanco es de dientes pequeños y sabor intenso, se conserva muy bien y puedes utilizarlo en el aceite sin problema.

El ajo morado posee un sabor más suave, sus dientes son de mayor tamaño y poseen un regusto picante. Son menos duraderos que los blancos, pero dentro de una botella de aceite pueden estar todo el tiempo que desees.

Así que, si tu deseo es incorporar el aroma del ajo de manera natural en el aceite de oliva, prueba a introducir algunos dientes en una botella. El tiempo hará la magia, y tus desayunos y elaboraciones pasarán a otro nivel. Tan simple como efectivo.

 

recogida de la aceituna

La recogida de la aceituna hace 50 años

El trabajo en el campo, a pesar de la mecanización que se ha ido incorporando, sigue siendo muy duro. Se trata de una faena que no entiende de festivos ni del tiempo. La agricultura lleva miles de años moldeando el carácter de hombres y mujeres aguerridos. La recogida de la aceituna hace 50 años era una tarea que ponía a pruebas los cuerpos y caracteres. Vamos a echar la vista atrás y recordar cómo era la tarea de recolectar el fruto del olivo unas 5 décadas atrás.

Así era la recogida de la aceituna hace 50 años

En los años 60, la mecanización del olivar era apenas existente y todo el proceso se hacía de manera tradicional. Con la llegada del invierno tocaba comenzar con la recogida de las aceitunas para su posterior transformación en aceite. Este proceso se componía de los siguientes pasos:

Colocación de los mantones

Los mantones son unas telas tupidas, ahora de material sintético, que se colocan bajo la copa del olivo. Su cometido era recoger la aceituna que caía del árbol. Esta tarea era realizada por mujeres, que también debían recoger las aceitunas que salían de los cantones. Una tarea pesada capaz de acabar con la espalda de cualquiera.

Vareo

Las varas eran de un tamaño considerable, aunque se podían encontrar más pequeñas. La vara maestra, la de mayor tamaño, alcanzada los frutos a mayor altura. Había, y hay, que golpear las hojas con fuerza para hacer que las aceitunas cayeran. Varear un olivo sigue siendo una tarea dura y que es comparable a una buena sesión de gimnasio. Actualmente se utilizan máquinas que sacuden el olivo, o vareadoras automáticas. Sin embargo, en algunos olivares tradicionales, se sigue utilizando el vareo clásico.

Cribado

Una vez que las aceitunas caían y eran recogidas por las mujeres, se colocaban en unas espuertas de esparto y se llevaban a cribar. El cribado se realizaba en un artefacto metálico, y en algunos lugares se le conocía a este proceso como «pasar por el pájaro».  Al pasar la aceituna por la criba, iban cayendo al suelo las hojas, restos de ramas y piedras al suelo. El fruto limpio se depositaba en otras espuertas. Siempre era preciso repasar para evitar llevar al molino restos no deseados.

Transporte

Quedaba llevar los frutos a moler, pero antes debían meterse en sacos y ser transportados en carros o en burros. Una vez en el molino, se volvía a repasar que no hubieran restos, y se procedía al prensado para la obtención del aceite. Así finalizaba un ciclo que había comenzado horas antes en el campo, en los fríos meses de noviembre, diciembre y enero.

La recogida de la aceituna hace 50 años era una tarea titánica y lo sigue siendo todavía. Pero quienes aman el producto fruto del olivar saben que su tarea tiene un resultado gratificante. Producir el mejor aceite del mundo, estar en vanguardia de la base de la dieta mediterránea, y ser el orgullo del campo español, son recompensas más que suficientes. Aunque el proceso haya cambiado, sigue siendo una tarea dura y pesada, pero que hace posible que tengamos el oro líquido como orgullo.

color del aceite

El color del aceite, así nos habla de cómo es

Pasar por la estantería de un supermercado y ver las tonalidades y el color del aceite es todo un espectáculo. La gama de intensidades que posee el oro líquido nos puede hablar desde el tiempo que ha pasado desde el cosechado hasta del tipo de aceituna de la cual procede. Porque aunque no todos los aceites de oliva son iguales, todos tienen en común una característica: un color oscilante entre el verde oscuro y el dorado. 

¿Que determina el color del aceite de oliva?

Popularmente se cree que el color del aceite será el que determine la calidad del mismo. Esto es un error, ya que no tiene nada que ver. Una muestra de ello es que en las catas de AOVE, se utilizan unas copas de cristal de un color azul oscuro o incluso granate, que desvirtúa la visión del líquido. Un AOVE posee calidad por sus propiedades, nunca por su tonalidad.

Lo que da lugar al color en el aceite de oliva son factores como:

  • El tipo y variedad de aceituna.
  • Momento de envasado.
  • Presencia de pigmentos.
  • Filtrado.

Por tanto, a la hora de ver un aceite podemos sacar algunas conclusiones sobre él dependiendo del color que podamos apreciar. Por ejemplo, si vemos un aceite de color verde intenso nos dará una pista sobre el grado de maduración de la aceituna. Probablemente se trate de una variedad picual que ha sido cosechada tempranamente.

Variedad y maduración del fruto, dos elementos que determinan el color del aceite

Si el color es algo más dorado, estaremos ante una aceituna de otra variedad y que ha madurado más tiempo. Porque a medida que el fruto pasa más días en el árbol, la intensidad del aceite va cambiando del verde al dorado. Y tiene una explicación simple, la aceituna es un producto vegetal cargado de clorofila. Con el paso del tiempo, esta se va degradando y por ende, dejando paso a unos tonos diferentes más amarillentos.

Mención aparte posee el filtrado. Mediante este proceso se eliminan las impurezas que el aceite pueda llevar. Pasando de un color turbio en el que no ha sido filtrado, al más vivo y brillante del que sí se ha sometido a él. Por tanto, la calidad del aceite no viene determinada por su color jamás. Un aceite turbio habla de ausencia de filtrado, no falta de calidad.

En el proceso de envasado el aceite puede llegar a variar algo de color. Sabemos que el oxígeno provoca cambios en los alimentos. A medida que el gas reacciona con el aceite, este sufre cambios. Si en la almazara los tanques de almacenamiento dejan una capa de aire por encima, este influirá en el color final del producto, pero no lo hará en su calidad.

Cómo conservar el aceite de oliva

El aceite de oliva se presenta en formatos diferentes, desde garrafa PET a la botella de cristal. Incluso hay fabricantes que lo siguen vendiendo en lata. Sea como sea, siempre hemos de guardar el aceite en un lugar fresco y oscuro. La oscuridad es una gran aliada a la hora de conservar el aceite; ya que la luz hace reaccionar al líquido y hará que cambie su pigmentación desde un tono verdoso a otro más amarillo. Conservemos el aceite siempre en oscuridad, o en su defecto, en recipientes opacos.

Así que no hagas más cábalas sobre la calidad de este producto ni sus mitos, ya que el color del aceite no es una muestra de lo bueno que es, sino de otros factores como la maduración, el envasado o grado de filtrado al que ha sido sometido.

olivo mas antiguo del mundo

Al-Badawi: el olivo más antiguo del mundo

El olivo es un árbol milenario, aprovechado por la humanidad desde tiempos remotos. Es fácil que un olivo llegue a vivir muchos años, varios cientos de ellos, y que consigan mantener su aspecto lozano. Pero llegar a lo 40 siglos de historia, tal y como tiene el olivo más antiguo del mundo, es una muestra de la extraordinaria fortaleza que este árbol posee. Y te estarás preguntando si sigue dando aceitunas. Efectivamente es así. ¿Quieres conocer más sobre este árbol mágico?

Al-Badawi: el olivo más antiguo del mundo

Ubicado muy cerca de la ciudad de Belén, posee una altura de 12 metros y un diámetro de de 25. Su denominación,  Al-Badawi, significa «el grande», y no es para menos, siendo esas sus medidas. Para hacernos una idea de la edad de este olivo, podemos imaginar que ya llevaba 2.050 años en pie cuando Londres fue fundada. Contaba con unos 3.500 años cuando Colón llegó a América, y la Edad Media le cogió con unos 3.000 años.  Unas cifras que hacen empequeñecer a cualquiera.

Y muchos de vosotros os estaréis preguntando si a pesar de su edad tan longeva sigue dando aceitunas. Al-Badawi se encuentra en plena forma y todavía proporciona aceitunas cada invierno, y dicen los lugareños que de él se hace un aceite riquísimo y cargado de propiedades. Podemos afirmar que el olivo más antiguo del mundo se encuentra en unas excelentes condiciones de salud.

Los olivos son árboles resistentes, porque son numerosos los ejemplares que llegan a pasar de los 1.000 años. En nuestro país, el olivo más longevo se encuentra en la localidad tarraconense de Ulldecona. Existe un olivo que se ha fechado con una antigüedad de 1751 años, es decir, fue plantado en el 314 después de Cristo.

Este olivo vivió la decadencia del imperio romano, que se diluyó en el 476 de nuestra era. Contaba con unos 800 años cuando el castellano apareció como lengua. Y no solo eso, sino que en la llegada de los musulmanes a la península, en el 711, contaba ya con la friolera de casi 400 años. Y hablando de romanos, ¿conoces la historia de la salsa romana garum? No te pierdas nuestra entrada en la que te dábamos las claves de ella.

El truco tras su longevidad

La longevidad de los olivos puede explicarse gracias a que son unos árboles muy resistentes, y cuyos cuidados son muy básicos. Para que un olivo se desarrolle bien, habría de hacerlos sobre un suelo que no sea excesivamente húmedo. Estos árboles son capaces de crecer en suelos ácidos y pobres, lo que da una idea de su fortaleza.

Igualmente, el olivo necesita de espacio para poder desarrollarse, y de una buena cantidad de horas de sol. Buena prueba de que los olivos más antiguos han llegado hasta donde la naturaleza les ha permitido es que han recibido los beneficios de los rayos del astro rey. Si se cumplen esas condiciones, el suelo no se agota y está a salvo de los incendios, un olivo es un árbol destinado a vivir todo lo que pueda.

Por todas estas razones, cuando observes un olivo piensa en toda la historia que puede llevar detrás, y respeto, es la base de buena parte de nuestra agricultura y un símbolo de la esencia mediterránea más genuina. Deseamos una vida más larga aún al olivo más antiguo del mundo.