Entradas

analisis nutricional del AOVE

Análisis nutricional del AOVE: así es el oro líquido

El análisis nutricional del AOVE  deja claro algo que ya sabemos hace tiempo, el aceite de oliva virgen extra es una fuente de salud. Los estudios realizados en laboratorios han dejado claro que el consumo de esta grasa es totalmente beneficiosa, muy al contrario de lo que se pensaba hasta hace unos 30 años. Y no es para menos, porque el AOVE está cargado de compuestos procedentes del olivo y la aceituna que le confieren sus propiedades.

El uso del aceite de oliva virgen extra se extiende al comienzo de los tiempos; en el que el ser humano aprende a extraerlo de las aceitunas y utilizarlo tanto como combustible, como para usos medicinales. Posteriormente descubre sus cualidades como conservante y el uso alimentario. Buena prueba de ello es el garum, una salsa popularizada en el Imperio Romano y que tenía como base el aceite de oliva virgen extra.

Esto es lo que arroja el análisis nutricional del AOVE

100 gramos de AOVE contienen 14 gramos de grasas saturadas, 78 gramos de insaturadas y 8 gramos de poliinsaturadas. Un valor tan alto de ácidos grasos insaturados es una ventaja y quizás la principal virtud del AOVE. Tras años de creencia equivocada, esta grasa es beneficiosa para el organismo, tanto a nivel cardiaco como cerebral. Es un excelente protector ante los niveles altos de colesterol. En cuanto a la mente, la presencia de ácidos grasos insaturados permite que nuestro cerebro sea más resistente a sufrir demencia.

De igual forma, el aceite de oliva virgen extra posee un índice entre el 55 y el 85 % de ácido oleico, que también es un excelente protector del músculo cardíaco. Esta es la razón por la cual jamás el aceite de oliva ha de estar fuera de ningún tipo de dieta, siendo la base de nuestra alimentación. Todos conocemos las ventajas de nuestra dieta mediterránea.

Beneficios del aceite de oliva virgen extra

Existe una creencia equivocada sobre la capacidad calórica del aceite de oliva virgen extra. Esto es fruto de años de conocimiento inadecuado, pero aún siendo el aceite de oliva una grasa, su valor calórico no es demasiado destacado.Una cucharada de aceite de oliva virgen extra, suficiente para aliñar una porción de ensalada, contiene 119 calorías.

Otro de los elementos que componen el aceite de olivas son los polifenoles y las vitaminas. Entre los primeros destacan la oleuropeína y el oleocantal. El primero ayuda a nuestro cerebro a no deteriorarse, y el segundo actúa como antiinflamatorio. La oleuropeína es además responsable del sabor amargo y picante de algunas variedades de aceite;pero además es un polifenol presente en todas las variedades de olivo.

El tocoferol, o vitamina E, es liposoluble (se disuelve en aceite), y está presente de manera natural en el aceite de oliva virgen extra. Su ingesta es siempre una fuente de salud, ya que es un antioxidante natural y evita que las células se dañen debido a la liberación de radicales libres. Por eso no debe faltar el aceite de oliva virgen extra en nuestra dieta diaria ya sea en el desayuno, comida o merienda.

Así es el análisis nutricional del AOVE,  una carta de presentación de diversos compuestos químicos que solo tienen beneficios para nuestra salud. Haz que el aceite de oliva virgen extra nunca falte en tu mesa para ayudar a tu organismo a sentirse mejor.

mejora de la calidad del aceitemejora calidad aceite

Cómo ha mejorado la industria la calidad del aceite

La producción del aceite de oliva presume hoy en día de ser limpia y cada vez con menor impacto sobre el medio ambiente. Afortunadamente, los procesos industriales asociados al aceite de oliva han conseguido producir un líquido de una excelente calidad con una huella cada vez más pequeña. Por ejemplo, el alpechín, o residuo resultante de la molienda de las aceitunas y gran generador de contaminación, tiene visos de tener un uso ecológico. Veamos cómo la mejora de la calidad del aceite está asociada a los procesos industriales.

La mejora en la calidad del aceite, un reto

Es en el año 1990 cuando de la mano del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se pone en marcha el Programa de Mejora de la Calidad de la Producción de Aceite de Oliva y de Aceitunas de MesaEl enorme peso específico del olivar español estaba demandando producir un producto que, aunque ya de por sí era excelente, tenía todavía margen de mejora. Y no solo se pretendía mejorarlo, sino de limitar el impacto de su producción en la naturaleza.

La mejora de la calidad del aceite comienza en el propio árbol del olivo. Una plaga que afecta a la producción es la de la denominada mosca del olivo o Bactrocera oleae. Este insecto, un díptero, ataca el fruto del olivo produciendo daños en su calidad y cantidad de producción. Actualmente, se tratan de controlar estas plagas mediante sistemas que no son dañinos con el entorno y que no tienen efecto negativo sobre el olivar. Como resultado, se garantiza que la aceituna que llega a las almazaras está en un estado óptimo, cosa que anteriormente no ocurría. La producción de antaño, aunque artesana, tenía algunas deficiencias.

Por otro lado, se han mejorado las condiciones en los cultivos, categorizando los diferentes tipos de olivos y las aceitunas que proporcionan. Gracias a ello, no existen mezclas entres diferentes variedades y se consigue producir aceite de una variedad concreta, potenciando su sabor. Esta categorización da como resultado que se puedan aplicar técnicas concretas de cultivo y tratamiento para cada variedad particular de olivo.

Evolución de los procesos

Las almazaras consiguieron saber cuáles eran sus puntos críticos gracias al análisis sobre cómo se realizaban estos procesos. Que algo llevase haciendo toda la vida igual no tenía por qué ser sinónimo de que se estuviera haciendo correctamente. Buena prueba de ello era, tal y como hemos comentado, el tratamiento del alpechín, un producto muy contaminante. Actualmente, la industria del aceite es amigable con el medio ambiente y consume menos recursos que hace años.

La entrada de los catadores, con el fin de categorizar sus características organolépticas, ha supuesto un impulso a la producción el aceite de oliva. Además, la implantación en los laboratorios asociados a esta industria de la norma ISO 17025, hace que se analicen de manera uniforme las cualidades del aceite de oliva. Algo tan aséptico como un laboratorio, tiene mucho que ver con la producción industrial y con garantías del aceite.

Finalmente, no hay mejora de la calidad del aceite sin la investigación. Esta ha de ser global, aunque orientada tanto a los cultivos, como a la transformación y producción y al medio ambiente. Afortunadamente, las empresas del sector siguen todos los procesos para que así sea y lo que llegue a nuestras mesas, sea un producto de alta calidad con el menor impacto posible.

 

color del aceite

El color del aceite, así nos habla de cómo es

Pasar por la estantería de un supermercado y ver las tonalidades y el color del aceite es todo un espectáculo. La gama de intensidades que posee el oro líquido nos puede hablar desde el tiempo que ha pasado desde el cosechado hasta del tipo de aceituna de la cual procede. Porque aunque no todos los aceites de oliva son iguales, todos tienen en común una característica: un color oscilante entre el verde oscuro y el dorado. 

¿Que determina el color del aceite de oliva?

Popularmente se cree que el color del aceite será el que determine la calidad del mismo. Esto es un error, ya que no tiene nada que ver. Una muestra de ello es que en las catas de AOVE, se utilizan unas copas de cristal de un color azul oscuro o incluso granate, que desvirtúa la visión del líquido. Un AOVE posee calidad por sus propiedades, nunca por su tonalidad.

Lo que da lugar al color en el aceite de oliva son factores como:

  • El tipo y variedad de aceituna.
  • Momento de envasado.
  • Presencia de pigmentos.
  • Filtrado.

Por tanto, a la hora de ver un aceite podemos sacar algunas conclusiones sobre él dependiendo del color que podamos apreciar. Por ejemplo, si vemos un aceite de color verde intenso nos dará una pista sobre el grado de maduración de la aceituna. Probablemente se trate de una variedad picual que ha sido cosechada tempranamente.

Variedad y maduración del fruto, dos elementos que determinan el color del aceite

Si el color es algo más dorado, estaremos ante una aceituna de otra variedad y que ha madurado más tiempo. Porque a medida que el fruto pasa más días en el árbol, la intensidad del aceite va cambiando del verde al dorado. Y tiene una explicación simple, la aceituna es un producto vegetal cargado de clorofila. Con el paso del tiempo, esta se va degradando y por ende, dejando paso a unos tonos diferentes más amarillentos.

Mención aparte posee el filtrado. Mediante este proceso se eliminan las impurezas que el aceite pueda llevar. Pasando de un color turbio en el que no ha sido filtrado, al más vivo y brillante del que sí se ha sometido a él. Por tanto, la calidad del aceite no viene determinada por su color jamás. Un aceite turbio habla de ausencia de filtrado, no falta de calidad.

En el proceso de envasado el aceite puede llegar a variar algo de color. Sabemos que el oxígeno provoca cambios en los alimentos. A medida que el gas reacciona con el aceite, este sufre cambios. Si en la almazara los tanques de almacenamiento dejan una capa de aire por encima, este influirá en el color final del producto, pero no lo hará en su calidad.

Cómo conservar el aceite de oliva

El aceite de oliva se presenta en formatos diferentes, desde garrafa PET a la botella de cristal. Incluso hay fabricantes que lo siguen vendiendo en lata. Sea como sea, siempre hemos de guardar el aceite en un lugar fresco y oscuro. La oscuridad es una gran aliada a la hora de conservar el aceite; ya que la luz hace reaccionar al líquido y hará que cambie su pigmentación desde un tono verdoso a otro más amarillo. Conservemos el aceite siempre en oscuridad, o en su defecto, en recipientes opacos.

Así que no hagas más cábalas sobre la calidad de este producto ni sus mitos, ya que el color del aceite no es una muestra de lo bueno que es, sino de otros factores como la maduración, el envasado o grado de filtrado al que ha sido sometido.

crema de chocolate con AOVE

Aprende a hacer crema de chocolate con AOVE

Existe una tendencia cada vez más generalizada a comer bien e invertir en salud. Sin embargo, es algo que cuesta hacer con los más pequeños, a los que hay que inculcar los valores de la comida saludable. Aunque ya propusimos un artículo sobre meriendas saludables con AOVE, hoy vamos a descubrir una receta deliciosa que les encantará. Se trata de hacer crema de chocolate con AOVE. Una vez que la prueben ya no querrán la del supermercado. ¡Toma nota que comenzamos!

¿Qué lleva la crema de chocolate con AOVE?

Esta receta toma como grasa principal el AOVE, una auténtica fuente de salud y que no posee las connotaciones negativas de otras grasas vegetales. Aceites como el de palma, los de semillas o la propia manteca de cerdo no son los más recomendados. Su ingesta puede provocar altos niveles de colesterol a largo plazo, al igual que obesidad o enfermedades cardiovasculares. Es mejor evitarlos y utilizar nuestro oro líquido.

Nuestra propuesta toma como base el aceite de Oliva Virgen Extra de la variedad arbequina, que tiene toques afrutados y almendrados, además de ser muy suave. En todo caso, puedes elegir cualquier otro AOVE que desees. Además del aceite vas a necesitar:

  • Avellanas o almendras tostadas sin sal.
  • Una ramita de vainilla.
  • Cacao en polvo.
  • Un poco de azúcar.
  • Un pellizco de sal.

La elaboración es muy sencilla y las cantidades no se especifican porque dependen de los gustos y de la textura que deseemos conseguir. Pero estamos convencidos que te encantarán prepararla y tenerla siempre lista para que tus hijos tengan unas meriendas más saludables.

Elaboración

Toma el vaso batidor y agrega un puñado de avellanas o almendras. Si lo deseas, puedes sustituirlas por nueces, anacardos, nueces de macadamia o las de Brasil. La única condición es que los frutos secos no estén salados. Dale unas pasadas de batidora hasta obtener una textura lo más fina posible.

Una vez que lo hayas conseguido, agrega un hilo de AOVE y comienza a batir de nuevo, tal y como cuando elaboras mayonesa. Debe quedar una pasta homogénea, con una textura ligera.  No te preocupes por la cantidad de aceite, porque puedes rectificar en cualquier momento. Resérvalo y raspa con un cuchillo pequeño el interior de la vaina de vainilla. Obtendrás una pulpa que añadirás a la mezcla.

Llega el momento esperado, añade el cacao en polvo y una cucharada de azúcar. Sigue batiendo y ve corrigiendo de textura, añadiendo más cacao o aceite en el caso necesario. Agrega un pellizco de sal y si el cuerpo pide un toque distinto, puedes añadir un poco de canela. En cuanto tengas la textura que desea, la de una crema que se pueda untar, vierte con la ayuda de una lengua de repostería la crema en un frasco.

Esta crema puede aguantar perfectamente un par de días en la despensa, en un lugar fresco y en el que no reciba luz. Pero pasado ese tiempo es recomendable guardarla en el frigorífico. Así que antes de consumirla de nuevo, sácala con antelación para que se unte bien. Tu crema de chocolate con AOVE llegará a tu cocina para no salir jamás.

 

chefs AOVE

Por qué los chefs prefieren el AOVE como materia prima

Decía el dramaturgo y pensador irlandés Bernard Shaw que «no hay amor más verdadero que el amor por la comida» y no faltaba a la verdad en esta afirmación. Y si hay algo que los chefs y cocineros aman, además de eso propio trabajo, es hacerlo con materias primas de calidad. Sacar partido a los productos para que los sabores provoquen sensaciones es el objetivo de los maestros de los fogones. Y además de ello, el uso de AOVE por parte de los chefs les permite cocinar con un amplio abanico de posibilidades. A sabiendas que emplean el mejor tesoro de nuestra gastronomía.

Los chefs y el uso del AOVE

Cocineros tan mediáticos como Alberto Chicote hacen del AOVE toda una declaración de principios, basta con ver su perfil en Twitter para saberlo. El mejor producto de las olivas es la base de una cocina de calidad, llena de sabor y propiedades. Prácticamente no hay chef en España que no utilice el aceite de Oliva Virgen Extra para cocinar. Razones no faltan, pero las hemos descrito para que puedas apreciarlas.

Las razones de los chefs para usar AOVE

  • Es una buena inversión: el AOVE es el aceite que tiene un precio mayor; pero no cabe duda de que este hecho es prácticamente irrelevante si se quiere conseguir una cocina de altura. La diferencia con el aceite de oliva no es tan grande en cuanto a precio. Apostar por el AOVE queda compensado en el resultado final.
  • Proporcionamos la mejor calidad: si bien en nuestro país tenemos el mejor aceite del mundo, el AOVE es el punto diferenciador. Sobre todo cuando interviene en elaboraciones en las que el aceite no se cocina. Por ejemplo, el aliño de una ensalada, sobre unas tostadas con tomate, en un gazpacho andaluz o como potenciador de sabor del queso manchego.
  • Es una apuesta por los productores nacionales: las almazaras se esfuerzan para que este producto tenga una gran proyección. Si los chefs lo emplean y realizan una labor divulgativa de este producto, es más probable que el consumidor local lo adquiera para propio consumo. Cuando estamos comprando AOVE, estamos apoyando nuestra agricultura.
  • Beneficios para la salud: no hay producto más saludable que el AOVE. Es rico en ácidos grasos insaturados, además de Omega-3, un protector de nuestro corazón. Además, contiene vitamina E, un antioxidante muy potente.  Multitud de estudios científicos avalan que el AOVE es una fuente natural de salud.
  • Es el más adecuado para las frituras: posee una alta resistencia a las altas temperaturas que se emplean al freír. Por tanto, se puede utilizar varias veces. Comparando el AOVE con otros aceites como el de girasol o palma; el AOVE se degrada mucho más tarde y tiene un grado de humeo mucho más alto.

Por todas estas razones, los chefs usan AOVE a diario. La clara apuesta por una cocina cargada de raíces, por la esencia de un producto elaborado solo con medios mecánicos y que proporciona un sabor excelente; son razones de peso para que el AOVE siga siendo la punta de lanza de la gastronomía española.

hacer mayonesa con AOVE

Cómo hacer mayonesa con AOVE y no morir en el intento

La salsa mayonesa es una de las más populares del mundo, y puede acompañar a multitud de platos realzando su sabor. Originaria de las Islas Baleares, de la bella localidad de Mahón, hunde sus raíces en el siglo XVIII. Lo habitual es comprar la mayonesa ya hecha, que nos evita el engorro de tener que prepararla. Sin embargo, hacer mayonesa con AOVE en casa es toda una experiencia. Ya que se consigue un sabor único y la satisfacción de elaborar una receta.

Para muchos, el sabor del AOVE puede resultar muy fuerte para esta salsa, y la sustituyen por aceites como el de girasol. Hay maneras de elaborar la mayonesa con AOVE y que no resulte tan potente de sabor; pero hacer mayonesa con AOVE es una manera de aprovechar todas las cualidades del oro líquido. Te invitamos a que conozcas cómo hacer mayonesa con AOVE.

Cómo hacer mayonesa con AOVE con éxito

La mejor manera de afrontar la elaboración de la mayonesa con AOVE parte de utilizar el huevo a temperatura ambiente. Si tienes alguno en el frigorífico, trata de sacarlo al menos una hora antes para que se temple. Apunta los datos para hacer una deliciosa mayonesa con AOVE.

Ingredientes:

Preparación:

En primer lugar, echaremos en el vaso de la batidora  bien seco y limpio el huevo, el vinagre o zumo de limón y la sal. Introducir la batidora y batir con energía hasta que los ingredientes queden bien mezclados. Llega el momento crítico, hemos de evitar que nuestra mayonesa «se corte». Debemos añadir el AOVE lentamente, ha de caer en forma de hilo y comenzar a emulsionar. Ten cuidado, habrás de levantar la batidora para que esto suceda, pero no realices movimientos de arriba a abajo. Añade el aceite de oliva poco a poco, sin prisa.

La mayonesa es una salsa delicada, que corre el riesgo de cortarse y que no salga como queramos. De ahí la insistencia en echar poco a poco el AOVE, para que la mezcla no se sature. Una vez que tengamos nuestra salsa mayonesa hecha, hemos de  probar y rectificar de sal y vinagre o zumo si es necesario. Mejor ser precavido en un principio con estos ingredientes y añadir más al final.

Es cierto que la mayonesa hecha con AOVE es potente y cargada de sabor, algo que no puede agradar a todos. Hay dos maneras de disfrazar algo el sabor de esta salsa. Una vez que ya la tenga más elaborada, podemos añadir un poco de leche evaporada o un yogurt natural. Volveremos a batir par que todo se vuelva a ligar. La salsa mayonesa habría quedado más suave.

No olvides guardar inmediatamente la mayonesa bien tapada en el frigorífico, preferiblemente en un envase de cristal. La mayonesa casera tiene un periodo de caducidad corto, no más de 24 horas. Eso sí, si la has realizado con huevo pasteurizado en tetrabrick, el tiempo de conservación puede alargarse hasta 3 días. Eso sí, siempre que se guarde en el frigorífico inmediatamente tras ser usada.

¿Has visto lo sencillo que es hacer mayonesa con AOVE en casa? Lo mejor es que lo intentes tú mismo y veas que los resultados son espectaculares.

variedades de aceite de oliva

Las diferentes variedades de aceite de oliva: clasificación y usos

A la hora de adquirir alguna de las variedades de aceite de oliva que existen en el mercado, solemos manejar diversos parámetros: procedencia, precio o envasado. Sin embargo, son muchas las personas que desconocen que hay diversos tipos de aceite de oliva. Diferenciarlas es clave para saber qué estamos consumiendo, y cuáles son sus características más destacadas. Te ayudamos a descubrirlas para que puedas comprar con conocimiento.

Estos son los diferentes aceites de oliva

En el mercado podemos encontrar básicamente 4 tipos de aceite de oliva, que son los siguientes:

Aceite de oliva virgen extra (AOVE)

Su acidez no supera los 0,8 grados y es el que se conoce como «zumo de oliva». Proviene de aceitunas de una o varias variedades, picual, hojiblanca o arbequina. Es el que debemos consumir en crudo, como por ejemplo en unas tostadas o para aliñar una ensalada. Su sabor es intenso, cargado de matices y es el más rico en ácidos grasos monoinsaturados, beneficiosos para el corazón. Obviamente, su precio es el más alto.

Aceite de oliva virgen

Este aceite tiene una acidez máxima de 1 grado, y proviene de aceitunas que tienen algún defecto; pero que no presentan alteraciones en el sabor por ello. Ideales para realizar salsas como la mayonesa o el allioli, igual que para las frituras. Su consumo es altamente recomendable para nuestra salud. Dependiendo de la temporada, su precio es oscilante.

Aceite de oliva

Es el aceite que más se consume en nuestro país. Proviene de aceite de oliva lampante, que tiene una acidez superior a los 2 grados y que no es apto para el consumo humano según la normativa europea. El aceite lampante se utilizaba en la antigüedad para mantener encendidas las lámparas, de ahí su nombre. Las causas de no poder ser consumido directamente son variadas, desde un exceso de maduración o no ser recogidas del suelo en vez del árbol. Pero si se somete a un proceso de refinado y se le agrega aceite de oliva virgen, su acidez llega a bajar hasta 0,4 grados y puede consumirse. Se utiliza para freír, y aunque no posea toques y matices tan profundos como los anteriores, es perfectamente recomendable para ser usado a diario.

Aceite de orujo de oliva

No por ser el de peor calidad ha de significar que no sea recomendable. Proviene de una parte de la aceituna que resulta de aprovechar lo que queda de ella tras haber sacado su líquido. Es decir, agua, pieles y huesos. Pero sometida a tratamiento da como resultado un aceite que es más saludable que el de girasol, y que es muy utilizado para freír. Soporta temperaturas de hasta 230 grados sin llegar a perder propiedades. Es además el más económico.

Estas son las variedades de aceite de oliva que puedes encontrar en el mercado. Cada una con una característica peculiar, pero todas ellas son una fuente inagotable de salud. El aceite de oliva es nuestro compañero de mesa desde tiempos remotos, por lo que conocer cómo es es clave para comprar con sabiduría.

bronceador con aceite de oliva

Así puedes elaborar un bronceador con aceite de oliva

Una vez llegada la temporada veraniega a todos nos apetece salir más al aire libre, disfrutar de la playa o simplemente de la naturaleza. Y hacerlo con un buen color de piel siempre es un aliciente. A las virtudes ya conocidas del aceite de oliva, tanto para la salud como para la preparación de recetas, hay que sumar la de poder ser un buen aliado del sol. En este artículo vamos a dar la fórmula para que elabores un bronceador con aceite de oliva muy efectivo y que dará a tu piel ese todo tan sugerente que deseas.

Cómo elaborar un bronceador con aceite de oliva

Consideración previa

De todos es conocido los peligros que supone tomar el sol sin la adecuada protección. Los rayos solares son muy beneficiosos, pero hacerlo sin un filtro es una auténtica bomba para la piel. Recuerda, la receta de este bronceador no sustituye a ninguna crema de protección solar, por lo que deberás aplicar la fórmula que te vamos a dar tras haberte aplicado la debida protección. Recuerda renovar el filtro solar cada 2 horas, tras salir del agua y de igual forma, evita la exposición en las horas centrales del día.

Los rayos del sol nos ayudan a activar la piel, pero son muy perjudiciales a largo plazo para la misma si no tomamos unas precauciones básicas. El sol siempre pasa factura si no lo tomamos con el debido respeto, pudiendo ocasionar melanomas y cáncer de piel al cabo de los años.

Bronceador con aceite de oliva

Para realizarlo solo necesitarás 3 ingredientes y un vaso batidor. Con podrás apreciar, los ingredientes los tienes en casa y todo sigue la regla del 3.

Lava bien las zanahorias y si lo deseas, quítales la piel, aunque no es necesario. Córtalas en rodajas y añádelas al vaso de la batidora junto con las cucharadas de miel y las de AOVE. Aplica la máxima potencia hasta obtener una pasta homogénea y que no tenga grumos. Es muy interesante que el aceite de oliva sea virgen extra, ya que sus propiedades son sublimes. De igual forma, la miel puedes elegirla a tu gusto, no importa que sea de beso, eucalipto o azahar. Eso sí, si usas una miel no industrial la piel lo va a agradecer.

Introduce la mezcla en un tarro de cristal para conservarla, y puedes usarla varios días seguidos sin inconveniente. Cuidando siempre de guardarla en un lugar fresco y oscuro, nunca en el frigorífico. Aplícate la mezcla tras haberte puesto el filtro solar y que este se haya absorbido bien. Nunca te apliques nuestro bronceador casero sin ninguna protección previa. Cada vez que te pongas el filtro solar para renovarlo, cada 2 horas, puedes volver a ponerte el bronceador sin ningún peligro.

Tras varias aplicaciones verás como tu piel toma un precioso color tostado que ningún bronceador industrial podrá darte. ¿Ves cómo hacer un bronceador con aceite de oliva es una forma nueva de disfrutar del oro líquido?

 

Derribamos los mitos del aceite de oliva

El aceite de oliva nos viene acompañando desde hace milenios. Cuando se descubrieron sus propiedades como calmante de heridas y como saborizante culinario. Desde entonces ha ido ganando una fama más que merecida. Se trata de un producto que es un tesoro natural, y España tiene el honor de ser líder mundial en producción; cercana al 40 por ciento para esta temporada. Pero aún queda trabajo por hacer, el aceite de oliva tiene todavía algunas connotaciones negativas en algunos ámbitos, y que son totalmente inmerecidas. En este artículo vamos a poner fin a los mitos del aceite de oliva

Estos son los falsos mitos sobre el aceite de oliva

El aceite de oliva engorda y es malo para el corazón

Los años 70 trajeron este mantra en una sociedad que veía a este aceite como algo dañino. Nada más alejado a la realidad, el aceite de oliva es un excelente amigo de nuestro corazón. Ya que es cardiosaludable al estar cargada de ácidos grasos monoinsaturados, además de ácido oléico. Destaca frente al resto de aceites vegetales por sus cualidades. Sobre el mito de si engorda, conviene resaltar que como aceite no deja de ser una grasa. Sin embargo, el aceite no tendría un efecto negativo sobre nuestro peso si mantenemos una vida saludable; evitamos los fritos en exceso y hacemos al menos 1 hora de ejercicio regular. Incluye siempre el aceite de oliva en tu dieta.

El buen aceite es verde y oscuro

No tiene por qué, ya que dependerá de la variedad de aceituna con la que se elabore. También de su grado de maduración, del clima o del tiempo transcurrido desde su recolección hasta que se procesa . Hay excelentes aceites que tienen matices más claros y no por ello dejan de ser buenos. Fíjate además que en las catas de aceites, los profesionales de este arte prueban el oro líquido en copas de color oscuro. Esto lo hace para que el color no sea un matiz relevante a la hora de hacer la evaluación.

El aceite no caduca

Podemos consumir aceite que haya sido bien conservado y no vamos a padecer ningún problema de salud. Sin embargo, debe consumirse cuanto más fresco mejor y no dejar pasar más de 2 años desde que fue envasado. Poco a poco va perdiendo propiedades, tanto organolépticas como de viscosidad. Consulta bien las fechas de consumo preferente del fabricante para poder disfrutarlo como merece.

El aceite de oliva no es bueno para freír

Hay personas que utilizan el aceite de girasol o de semillas para freír porque creen que zumo de aceituna no aguanta bien las altas temperaturas. Es uno de los mitos del aceite de oliva clásicos. Esta falacia se derriba gracias a la ciencia, ya que tiene un «punto de humeo» o de sobrecalentamiento superior al de otros aceites. Para un aceite de oliva virgen extra ronda los 216 grados, que lo hacen estar en el top de la tabla. Además, el aceite de oliva puede reutilizarse para freír en diversas ocasiones sin que pierda demasiadas propiedades. El olor y el color nos darán una idea de cuándo es recomendable cambiar el aceite de la sartén o freidora.

El aceite de oliva es caro

El precio del aceite de oliva en España es variable según la producción. Comparado con otros aceites es efectivamente más caro que los demás. Sin embargo este análisis no deja de ser simplista. El aceite de oliva cunde mucho y proporciona mucho sabor, por lo que es un aliado en nuestra mesa que siempre va a dejar su toque. Es posible adquirir aceite de oliva a unos precios muy competitivos; aunque el precio de esta joya no se corresponde con el trabajo duro que supone que llegue a nuestra mesa. Apostar por el aceite de oliva es hacerlo por la calidad.

preparar un pesto con AOVE

Cómo preparar un pesto con AOVE

El aceite de oliva virgen extra, además de ser una fuente de salud, es la base de la preparación de muchos platos. No debemos olvidar en este apartado las salsas; capaces de acompañar un plato principal o hacer de hilo conductor de una elaboración. Hoy vamos a aprender a preparar un pesto con AOVE, una receta tradicional italiana y que da un toque fresco y potente a cualquier plato de pasta. De cara al verano, un buen pesto es toda una declaración de principio, así que te animamos a que pruebes esta receta.

Ingredientes para un pesto tradicional

Para prepararlo vas a necesitar los siguientes ingredientes:

  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Albahaca.
  • Queso parmesano o pecorino.
  • Piñones ibéricos.
  • Ajo.
  • Sal gorda.

Necesitarás como utensilios un mortero, un cuchillo y una varilla.

Aunque es una obviedad decirlo, un pesto saldrá apetecible si elegimos ingredientes de buena calidad. En este caso, la presencia del AOVE es quizás el hilo conductor. Ya que sus propiedades y aroma casan perfectamente con una pantalla tan potente como la albahaca. De igual forma, no hay una receta exacta de pesto, no nos referimos a la cantidad de ingredientes, ya que variando unos u otros obtendrás una gama de sabor distinta. Quienes gusten de un pesto potente, pueden añadir más ajo.

Cómo preparar un pesto con AOVE

Pela dos dientes de ajo, puedes quitar el tallo interior para que en la digestión no se repita tanto el sabor. Ponlos en el mortero con un puñado de sal y machácalos hasta que quede una textura de pasta. Seguidamente habrás de añadir un puñado de albahaca, que habrás picado previamente a cuchillo. Recuerda picarla bastante, ya que estás preparando salsa y que no hay nada más desagradable que tener que ir sacando hojas entera de tu boca mientras comes. Si no eres muy habilidoso con el cuchillo, siempre puedes picar la albahaca con un robot de cocina. Mezclar la albahaca con los ajos hasta que quede una pasta algo homogénea.

Es el momento de añadir los piñones, también al gusto. Este fruto tan características de toda la zona mediterránea, aporta un matiz suave a la mezcla, rebajando su sabor. Vuelta a darle con el mortero hasta seguir homogeneizando la mezcla. Una vez conseguido, añade el queso rallado. Siempre hay un trozo de queso olvidado en el frigorífico y que puede servirte, lo importante es que sea curado. En Italia se utiliza el parmesano o pecorino, alternando ambos, aunque nuestro nivel exigencia no es tan elevado.

Llega el momento del ingrediente estrella, el AOVE. Puedes elegir entre las variedades que desees, desde un picual para aportar algo de picor, hasta un hojiblanca o un multivariedad. Habrás de emulsionar la mezcla con la varilla, que conseguirá el efecto deseado. Gracias a tu hábil movimiento de muñeca, podrás conseguir que el pesto termine de tomar vida, sino este paso es clave, ya que rectificaremos de sabor. Es decir, podremos añadir uno u otro ingrediente según nuestros gustos. Te recomendamos además que repases nuestro artículo sobre cómo puedes dar toques diferentes a tu aceite de oliva gracias a la aromatización.

Es conveniente dejar reposar el pesto para que sus ingredientes vayan mezclándose y dando todo lo mejor de sus sabores. Como sabrás, el pesto casa muy bien con una buena pasta, una carne o incluso, como aderezo en una pizza. Puedes además conservarlo unos días en el frigorífico y disfrutarlo más adelante. ¿Te animas a prepararlo?