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hacer mayonesa con AOVE

Cómo hacer mayonesa con AOVE y no morir en el intento

La salsa mayonesa es una de las más populares del mundo, y puede acompañar a multitud de platos realzando su sabor. Originaria de las Islas Baleares, de la bella localidad de Mahón, hunde sus raíces en el siglo XVIII. Lo habitual es comprar la mayonesa ya hecha, que nos evita el engorro de tener que prepararla. Sin embargo, hacer mayonesa con AOVE en casa es toda una experiencia. Ya que se consigue un sabor único y la satisfacción de elaborar una receta.

Para muchos, el sabor del AOVE puede resultar muy fuerte para esta salsa, y la sustituyen por aceites como el de girasol. Hay maneras de elaborar la mayonesa con AOVE y que no resulte tan potente de sabor; pero hacer mayonesa con AOVE es una manera de aprovechar todas las cualidades del oro líquido. Te invitamos a que conozcas cómo hacer mayonesa con AOVE.

Cómo hacer mayonesa con AOVE con éxito

La mejor manera de afrontar la elaboración de la mayonesa con AOVE parte de utilizar el huevo a temperatura ambiente. Si tienes alguno en el frigorífico, trata de sacarlo al menos una hora antes para que se temple. Apunta los datos para hacer una deliciosa mayonesa con AOVE.

Ingredientes:

Preparación:

En primer lugar, echaremos en el vaso de la batidora  bien seco y limpio el huevo, el vinagre o zumo de limón y la sal. Introducir la batidora y batir con energía hasta que los ingredientes queden bien mezclados. Llega el momento crítico, hemos de evitar que nuestra mayonesa «se corte». Debemos añadir el AOVE lentamente, ha de caer en forma de hilo y comenzar a emulsionar. Ten cuidado, habrás de levantar la batidora para que esto suceda, pero no realices movimientos de arriba a abajo. Añade el aceite de oliva poco a poco, sin prisa.

La mayonesa es una salsa delicada, que corre el riesgo de cortarse y que no salga como queramos. De ahí la insistencia en echar poco a poco el AOVE, para que la mezcla no se sature. Una vez que tengamos nuestra salsa mayonesa hecha, hemos de  probar y rectificar de sal y vinagre o zumo si es necesario. Mejor ser precavido en un principio con estos ingredientes y añadir más al final.

Es cierto que la mayonesa hecha con AOVE es potente y cargada de sabor, algo que no puede agradar a todos. Hay dos maneras de disfrazar algo el sabor de esta salsa. Una vez que ya la tenga más elaborada, podemos añadir un poco de leche evaporada o un yogurt natural. Volveremos a batir par que todo se vuelva a ligar. La salsa mayonesa habría quedado más suave.

No olvides guardar inmediatamente la mayonesa bien tapada en el frigorífico, preferiblemente en un envase de cristal. La mayonesa casera tiene un periodo de caducidad corto, no más de 24 horas. Eso sí, si la has realizado con huevo pasteurizado en tetrabrick, el tiempo de conservación puede alargarse hasta 3 días. Eso sí, siempre que se guarde en el frigorífico inmediatamente tras ser usada.

¿Has visto lo sencillo que es hacer mayonesa con AOVE en casa? Lo mejor es que lo intentes tú mismo y veas que los resultados son espectaculares.

receta del garum

La receta del garum, así era la codiciada salsa romana

El aceite de oliva ha venido acompañando ya no solo a la cocina de gran parte del mundo, sino al devenir diario de sus habitantes. Sus excelentes propiedades se conocen desde la antiguedad. Fueron tanto los griegos como los romanos quienes consiguieron dar al aceite de oliva toda su magnificencia. Hoy vamos a adentrarnos en un producto milenario, el garum. Una salsa o condimento que causó verdadero furor y que, tras años desaparecida, ha podido recuperarse. La receta del garum ya no es un misterio para el paladar.

¿Qué era el garum?

Era una salsa elaborada con aceite de oliva de la cuenca mediterránea, junto con vísceras de pescados fermentadas. El garum tenía diversas variantes, ya que podía producirse con estas partes de desecho o con moluscos. El uso que se le daba era principalmente culinario, era el equivalente a nuestra actual salsa de soja. Aunque también podía aplicarse a nivel local para curar heridas en la piel. Los romanos conocían por tanto todas las bondades que un producto con base de aceite puede ofrecer.

¿Por qué se consumía garum?

Consumir pescado fresco no era algo fácil ni en aquella época ni en las posteriores. Era un privilegio reservado a las localidades costeras. Por eso, el garum era una manera de llevar en cierta medida los sabores del mar a otras regiones de interior. Su composición de base de pescado, junto con el aceite de oliva virgen extra, las hierbas aromáticas y las grandes cantidades de sal, conseguían dar un punto diferente a las elaboraciones. El buen garum no era una salsa al alcance de cualquiera, solo las clases más pudientes tenían el privilegio de poder consumir garum de calidad. Era empleado por todos los estratos sociales, si bien las clases bajas tomaban un garum modesto.

Receta del garum. ¿Cómo se preparaba?

Realizarlo era cuestión de días, aunque lo más habitual era que hubiera que emplear diversos meses. En una ánforas de terracota se introducían las vísceras del pescado fresco, que no tenían ningún tipo de aprovechamiento. Las especies más utilizadas eran las de pescado azul, como sardina, anchoa, atún y caballa. Pudiendo emplearse también piezas pequeñas además de las vísceras. Junto a estos restos se introducían grandes cantidades de sal, potente antibacteriano, y se ponía al sol. De este proceso de fermentación se extraía un líquido denominado garum.

El garum podía mezclarse con diversos líquidos, el favorito era el aceite de oliva. Aunque también se empleaba la miel, el vino o el vinagre. Se utilizaba como condimento para las elaboraciones de las mesas romanas. Se dice que había comensales que lo añadían incluso a los postres.

El garum se elaboraba principalmente de manera industrial en diversas factorías de salazones por toda la costa mediterránea. La fábrica más prestigiosa de garum se encontraba en la provincia de Cádiz, concretamente en su vertiente atlántica. Era la de Baelo Claudia, que funcionó entre los siglos I al IV d-C. Hoy en día es posible visitar todavía sus restos, que se hallan en buen estado de conservación.

La receta del garum se perdió, pero el investigador extremeño Álvaro Rodríguez consiguió recuperarla gracias a unas ánforas que contenían este condimento. Estas se recuperaron en Pompeya, ya que quedaron sepultadas tras la erupción del Vesubio. La tecnología ha hecho posible rescatar la receta del garum original de esta delicatessen.

preparar un pesto con AOVE

Cómo preparar un pesto con AOVE

El aceite de oliva virgen extra, además de ser una fuente de salud, es la base de la preparación de muchos platos. No debemos olvidar en este apartado las salsas; capaces de acompañar un plato principal o hacer de hilo conductor de una elaboración. Hoy vamos a aprender a preparar un pesto con AOVE, una receta tradicional italiana y que da un toque fresco y potente a cualquier plato de pasta. De cara al verano, un buen pesto es toda una declaración de principio, así que te animamos a que pruebes esta receta.

Ingredientes para un pesto tradicional

Para prepararlo vas a necesitar los siguientes ingredientes:

  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Albahaca.
  • Queso parmesano o pecorino.
  • Piñones ibéricos.
  • Ajo.
  • Sal gorda.

Necesitarás como utensilios un mortero, un cuchillo y una varilla.

Aunque es una obviedad decirlo, un pesto saldrá apetecible si elegimos ingredientes de buena calidad. En este caso, la presencia del AOVE es quizás el hilo conductor. Ya que sus propiedades y aroma casan perfectamente con una pantalla tan potente como la albahaca. De igual forma, no hay una receta exacta de pesto, no nos referimos a la cantidad de ingredientes, ya que variando unos u otros obtendrás una gama de sabor distinta. Quienes gusten de un pesto potente, pueden añadir más ajo.

Cómo preparar un pesto con AOVE

Pela dos dientes de ajo, puedes quitar el tallo interior para que en la digestión no se repita tanto el sabor. Ponlos en el mortero con un puñado de sal y machácalos hasta que quede una textura de pasta. Seguidamente habrás de añadir un puñado de albahaca, que habrás picado previamente a cuchillo. Recuerda picarla bastante, ya que estás preparando salsa y que no hay nada más desagradable que tener que ir sacando hojas entera de tu boca mientras comes. Si no eres muy habilidoso con el cuchillo, siempre puedes picar la albahaca con un robot de cocina. Mezclar la albahaca con los ajos hasta que quede una pasta algo homogénea.

Es el momento de añadir los piñones, también al gusto. Este fruto tan características de toda la zona mediterránea, aporta un matiz suave a la mezcla, rebajando su sabor. Vuelta a darle con el mortero hasta seguir homogeneizando la mezcla. Una vez conseguido, añade el queso rallado. Siempre hay un trozo de queso olvidado en el frigorífico y que puede servirte, lo importante es que sea curado. En Italia se utiliza el parmesano o pecorino, alternando ambos, aunque nuestro nivel exigencia no es tan elevado.

Llega el momento del ingrediente estrella, el AOVE. Puedes elegir entre las variedades que desees, desde un picual para aportar algo de picor, hasta un hojiblanca o un multivariedad. Habrás de emulsionar la mezcla con la varilla, que conseguirá el efecto deseado. Gracias a tu hábil movimiento de muñeca, podrás conseguir que el pesto termine de tomar vida, sino este paso es clave, ya que rectificaremos de sabor. Es decir, podremos añadir uno u otro ingrediente según nuestros gustos. Te recomendamos además que repases nuestro artículo sobre cómo puedes dar toques diferentes a tu aceite de oliva gracias a la aromatización.

Es conveniente dejar reposar el pesto para que sus ingredientes vayan mezclándose y dando todo lo mejor de sus sabores. Como sabrás, el pesto casa muy bien con una buena pasta, una carne o incluso, como aderezo en una pizza. Puedes además conservarlo unos días en el frigorífico y disfrutarlo más adelante. ¿Te animas a prepararlo?

 

aromatizar aceite de oliva

Aromatizar aceite de oliva: aprovecha estas ideas

El aceite de oliva es nuestro tesoro natural, fruto de la experiencia de años como potencia mundial en su explotación. Las diferentes variedades que podemos encontrar, ya sea picual, hojiblanca o arbequina. Por poner algunos ejemplos, permite disfrutar de matices diferentes. Los amantes de un sabor fuerte preferirán el picual, mientras que los paladares más delicados disfrutan del hojiblanca. Pero los matices del oro líquido no acaban aquí, aromatizar aceite de oliva es una forma de aportar nuevas sensaciones y sabores. Contando además con la ventaja de proporcionar el gusto que mejor nos convenga.

¿Qué es aromatizar aceite de oliva?

Consiste en aportar un sabor o matiz diferente gracias a la inclusión de algunas hierbas, especias o frutos. Tal y como apuntamos, aromatizar aceite de oliva nos brinda la posibilidad de hacerlo casi con cualquier cosa, pero los ingredientes más utilizados son:

  • Hierbas aromáticas: romero, tomillo, hierba luisa, orégano, salvia o albahaca.
  • Especias: canela, clavo, pimienta…
  • Frutos: cayena, guindillas, cítricos, ajos.

El límite no existe, por lo que podemos aromatizar un aceite de oliva casi con cualquier producto. La única premisa que debemos seguir es que, tanto el aceite como el aromatizante, sean de primera calidad y que se encuentren limpios. Solo así conseguiremos un resultado que merezca la pena. Si usamos un AOVE de primera calidad, pero la rama de romero tiene restos de tierra, habremos estropeado la preparación.

Cómo se aromatiza el aceite de oliva

Existen diversas técnicas, pero hemos elegido las 2 más sencillas y que mejor resultado dan. Te las explicamos con detalle.

Aromatización fría

En ella, el aromatizante se agrega al aceite en frío, y se deja reposar en un lugar oscuro y fresco durante unos 2 meses. Muy importante que hagamos siempre cantidades pequeñas. Si el resultado no nos agrada, seria una pena consumir un aceite aromatizado que no nos gusta. Prueba con botellas de 250 mililitros de aceite. Meter unos ajos es siempre un aliciente para las tostadas del desayuno. El romero o tomillo vienen bien siempre con las carnes, y las especias son un campo abierto a la imaginación.

Aromatización caliente

En este método el aceite ha de tomar algo de temperatura. Pero hemos de ser extremadamente cuidadosos, porque si lo calentamos mucho, comenzará a descomponerse y no nos servirá para tomar en frío. Pondremos la cantidad de aceite de deseemos en un cazo junto que nuestro aromatizante. Calentar a no más de 50 grados, para ello emplearemos un termómetro de cocina. Una vez alcanzada esa temperatura, retiramos de la fuente de calor y envasamos en una botella de cristal. Dejamos 15 días reposando y ya podemos disfrutarlo. En este caso, el periodo de reposo es menor, ya que se ha liberado mejor los aromas gracias al calor.

Elijas el método que elijas, tendrás siempre un aceite con un toque diferente. Desde el atrevido picante de la cayena, que aportará vida a tus platos. Al frescor mediterráneo de la albahaca, que casará bien con una salsa de tomate casera.  El olor a monte se hace presente con el romero y tomillo, ideales para preparaciones de carne. ¿Sabes ya cómo aportar un punto distintivo a tus aceites favoritos? Anímate a aromatizar aceite de oliva con nuestros consejos.

meriendas con AOVE

Meriendas con AOVE para una tarde perfecta

El aceite de oliva virgen extra es la base de nuestra gastronomía, prácticamente no hay receta que lleve como base esta joya. Las meriendas con AOVE son una elección certera, ya que introducen de manera natural un producto totalmente saludable en la dieta de los más pequeños. Apartarlos de elaboraciones industriales es siempre la mejor manera de invertir en salud. Vamos a descubrir en este artículo las mejores maneras de introducir el AOVE en las meriendas para que aguanten con ganas hasta la hora de la cena.

Meriendas con AOVE, una elección natural

Son muchas las formas en las que podemos introducir el aceite de oliva virgen extra en las meriendas de casa. Hay para todos los gustos, desde recetas saladas a dulces, todas ellas con un toque natural que facilita una buena asimilación. Así como un aporte de ácidos grasos que resulta muy beneficioso. Nuestras propuestas de meriendas saludables con AOVE son estas.

Pan con aceite y…

Nadie puede resistirse a una buena tostada de pan integral con un buen chorro de AOVE. Es la combinación perfecta, también en desayunos. Para los más golosos, espolvorear un poco de azúcar es alcanzar el cielo. ¿Por qué no probar también con cacao en polvo? Mejor si es directamente de una tableta de buen chocolate. Nuestro clima permite además hacer opciones más completas. Como poner tomate rallado y algo de sal, complementandolo incluso con algo de jamón. ¡Tienes todas las combinaciones que quieras!

Bocadillo de queso

El pan tiene la virtud de saciar, y aportar ese toque de AOVE no hace más que proporcionarle potencia. El queso combina adecuadamente con el pan, con la ventaja de que podemos encontrar multitud de variedades. Desde el queso fresco o un requesón, ideal para paladares que no quieren complicaciones, a un queso curado para gustos más atrevidos.

¿Atreverse con el gazpacho? ¡Claro que sí!

Esta bebida es una auténtica bomba de salud, ya que su base de hortalizas, junto con el AOVE, el vinagre y la sal, hace que sea una bebida isotónica de verdad. Cuando comienza a apretar el calor, tomar un vaso de gazpacho para merendar no es nada descabellado, quizás no haya bebida más completa. Sacia, refresca y aporta todo lo que el cuerpo de un niño necesita para jugar toda la tarde.

El AOVE casa perfectamente con lo dulce

Prueba a preparar magdalenas o bizcochos introduciendo el AOVE como grasa. Los sabores se potencian, y la mezcla recoge todas las propiedades saludables del aceite. Si haces repostería sin AOVE, prueba a hacer el cambio y notarás como el sabor sube automáticamente a otro nivel superior. Escoge bien el aceite que desees y que vaya con tus gustos. Es un mundo de sensaciones.

Los yogures, un maridaje ideal

Sí, algo que se nos escapa de nuestra imaginación. Un buen yogur es la base para que podamos añadir un chorrito de AOVE, que junto con algunos frutos secos o la fruta que desees. Si elegimos un yogur de calidad, o te atreves a hacerlos en la yogurtera, los niños no pedirán de pedirlos.

Las posibilidades de meriendas con AOVE son muy numerosas. Por lo que te invitamos a que sigas descubriendo cuáles son las mejores maneras de acoplarlo para que los niños puedan consumirlo. Nada más que hay beneficios.

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Smoothies con aceite de oliva: lo último en dietas detox para comenzar bien el año

Estamos habituados a utilizar el aceite de oliva virgen extra única y exclusivamente para cocinar o condimentar platos pero… ¿Sabías que las posibilidades que ofrece el AOVE van mucho más allá de un simple plato?

Desde OleoPalma queremos proponerte una seductora alternativa en su utilización: los smoothies. Estos batidos que combinan fruta y verdura se han convertido en una elaboración muy popular entre aquellos que siguen una dieta sana y equilibrada. Y para los que no, también, porque su sabor es increíble. El truco para que el resultado sea perfecto es incluir un poco de AOVE que le aporte al smoothie el antioxidante y vitamínico que le hace falta. ¡Lo disfrutarán hasta los más pequeños!

A continuación te proponemos tres riquísimas ideas para preparar estos batidos. Puedes utilizarlas tal cual o inspirarte y crear tus propias recetas. Lo importante es que haya siempre un equilibro entre la fruta y la verdura. ¡Toma nota!

  1. Smoothie con Hojiblanca. Necesitarás una manzana, medio pepino, un poco de leche y una cucharada de la variedad de AOVE Hojiblanca. Si quieres darle un toque extra, añade un poco de avena. ¡Riquísimo!
  2. Smoothie con Picual. Piña, un puñado de espinacas, bebida de soja, un poco de jengibre y una cucharada de aceite de oliva virgen extra Picual es todo lo que necesitarás para conseguir este rico y saludable batido. Si te animas, puedes incluir un poco de chía o lino para hacerlo todavía más saludable.
  3. Smoothie con Arbequina. Una cantidad considerable de arándanos y frambuesas, espinacas, almendras y AOVE arbequina. ¡Añade una cucharada de semillas de cáñamo para un resultado de diez!

Una vez tengas y mezcles todos los ingredientes, tritúralos ayudándote de una licuadora o batidora y bébete el batido en el acto para que no se pierdan las propiedades.

Como ves, los ingredientes son muy fáciles de conseguir y las elaboraciones no te llevarán más de diez minutos. Además, en nuestra tienda online encontrarás todas las variedades de AOVE que vas a necesitar.

¡Anímate a probar estas sabrosas recetas y empieza el año con buen pie!

salsas oleopalma

Tres salsas elaboradas con aceite de oliva

Quien piense que el aceite de oliva se utiliza solo para freír, se equivoca, ya que este exquisito alimento se puede consumir de muchas formas, ¡hasta como guarnición! Una de las maneras más ricas de su uso es utilizarlo como ingrediente en cualquier tipo de salsa porque, por si no lo sabías, muchas de las salsas que consumimos habitualmente están elaboradas con aceite de oliva.

¡Aquí tienes tres sabrosos ejemplos!

  1. Alioli: Esta apetitosa salsa es un complemento básico en nuestra dieta mediterránea. De hecho, estamos más que acostumbrados a verla en todo tipo de supermercados o en la carta de cualquier restaurante. La pregunta es: ¿alguna vez has intentado hacerla tú en casa? ¡Es muy sencilla! Tan solo necesitarás un poco de sal, aceite de oliva y ajo al gusto. Una vez tengas los ingredientes, tienes que picar los ajos mientras vas añadiendo el aceite de oliva poco a poco hasta crear esa ligera salsa de alioli. Eso sí, no olvides añadir la sal o la mezcla te quedará sosa. También hay quien apuesta por añadirle un huevo a la receta. Eso ya te lo dejamos a tu elección porque con o sin huevo, el alioli sigue estando igual de rico.

 

  1. Salsa de yogur. Siguiendo en la orillas del Mediterráneo, esta conocida salsa es típica de las cocinas griegas y turcas. Para elaborarla es necesario un yogur, medio diente de ajo, zumo de limón, pimienta negra molida, sal, aceite de oliva virgen extra y, como opción, un poco de menta o hierbabuena. Mezcla todos los ingredientes y… ¡voilà! Un consejo: si ves que te queda un poco espesa, añade agua. Conseguirás aligerarla un poco.

 

  1. Guacamole. Hay muchas formas de hacer esta gustosa salsa de aguacate. Algunos prefieren añadir tomate a la receta, otros se decantan por el chile… Nosotros preferimos la receta básica: un aguacate, limón, un poco de cilantro, sal, pimienta al gusto y, como no… ¡aceite de oliva! Para preparar el guacamole primero deberás triturar el aguacate junto con el cilantro, añadiendo un poco de agua. Después, tan solo tienes que agregar el resto de ingredientes a la mezcla hasta conseguir una homogénea pasta verde. Fácil, ¿verdad?

Ahora ya solo te queda animarte a prepararlas.  Y si quieres que tus recetas tengan la máxima calidad, date un paseo por nuestra tienda online y descubre nuestras variedades de aceites.