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Por qué los chefs prefieren el AOVE como materia prima

Decía el dramaturgo y pensador irlandés Bernard Shaw que «no hay amor más verdadero que el amor por la comida» y no faltaba a la verdad en esta afirmación. Y si hay algo que los chefs y cocineros aman, además de eso propio trabajo, es hacerlo con materias primas de calidad. Sacar partido a los productos para que los sabores provoquen sensaciones es el objetivo de los maestros de los fogones. Y además de ello, el uso de AOVE por parte de los chefs les permite cocinar con un amplio abanico de posibilidades. A sabiendas que emplean el mejor tesoro de nuestra gastronomía.

Los chefs y el uso del AOVE

Cocineros tan mediáticos como Alberto Chicote hacen del AOVE toda una declaración de principios, basta con ver su perfil en Twitter para saberlo. El mejor producto de las olivas es la base de una cocina de calidad, llena de sabor y propiedades. Prácticamente no hay chef en España que no utilice el aceite de Oliva Virgen Extra para cocinar. Razones no faltan, pero las hemos descrito para que puedas apreciarlas.

Las razones de los chefs para usar AOVE

  • Es una buena inversión: el AOVE es el aceite que tiene un precio mayor; pero no cabe duda de que este hecho es prácticamente irrelevante si se quiere conseguir una cocina de altura. La diferencia con el aceite de oliva no es tan grande en cuanto a precio. Apostar por el AOVE queda compensado en el resultado final.
  • Proporcionamos la mejor calidad: si bien en nuestro país tenemos el mejor aceite del mundo, el AOVE es el punto diferenciador. Sobre todo cuando interviene en elaboraciones en las que el aceite no se cocina. Por ejemplo, el aliño de una ensalada, sobre unas tostadas con tomate, en un gazpacho andaluz o como potenciador de sabor del queso manchego.
  • Es una apuesta por los productores nacionales: las almazaras se esfuerzan para que este producto tenga una gran proyección. Si los chefs lo emplean y realizan una labor divulgativa de este producto, es más probable que el consumidor local lo adquiera para propio consumo. Cuando estamos comprando AOVE, estamos apoyando nuestra agricultura.
  • Beneficios para la salud: no hay producto más saludable que el AOVE. Es rico en ácidos grasos insaturados, además de Omega-3, un protector de nuestro corazón. Además, contiene vitamina E, un antioxidante muy potente.  Multitud de estudios científicos avalan que el AOVE es una fuente natural de salud.
  • Es el más adecuado para las frituras: posee una alta resistencia a las altas temperaturas que se emplean al freír. Por tanto, se puede utilizar varias veces. Comparando el AOVE con otros aceites como el de girasol o palma; el AOVE se degrada mucho más tarde y tiene un grado de humeo mucho más alto.

Por todas estas razones, los chefs usan AOVE a diario. La clara apuesta por una cocina cargada de raíces, por la esencia de un producto elaborado solo con medios mecánicos y que proporciona un sabor excelente; son razones de peso para que el AOVE siga siendo la punta de lanza de la gastronomía española.

hacer mayonesa con AOVE

Cómo hacer mayonesa con AOVE y no morir en el intento

La salsa mayonesa es una de las más populares del mundo, y puede acompañar a multitud de platos realzando su sabor. Originaria de las Islas Baleares, de la bella localidad de Mahón, hunde sus raíces en el siglo XVIII. Lo habitual es comprar la mayonesa ya hecha, que nos evita el engorro de tener que prepararla. Sin embargo, hacer mayonesa con AOVE en casa es toda una experiencia. Ya que se consigue un sabor único y la satisfacción de elaborar una receta.

Para muchos, el sabor del AOVE puede resultar muy fuerte para esta salsa, y la sustituyen por aceites como el de girasol. Hay maneras de elaborar la mayonesa con AOVE y que no resulte tan potente de sabor; pero hacer mayonesa con AOVE es una manera de aprovechar todas las cualidades del oro líquido. Te invitamos a que conozcas cómo hacer mayonesa con AOVE.

Cómo hacer mayonesa con AOVE con éxito

La mejor manera de afrontar la elaboración de la mayonesa con AOVE parte de utilizar el huevo a temperatura ambiente. Si tienes alguno en el frigorífico, trata de sacarlo al menos una hora antes para que se temple. Apunta los datos para hacer una deliciosa mayonesa con AOVE.

Ingredientes:

Preparación:

En primer lugar, echaremos en el vaso de la batidora  bien seco y limpio el huevo, el vinagre o zumo de limón y la sal. Introducir la batidora y batir con energía hasta que los ingredientes queden bien mezclados. Llega el momento crítico, hemos de evitar que nuestra mayonesa «se corte». Debemos añadir el AOVE lentamente, ha de caer en forma de hilo y comenzar a emulsionar. Ten cuidado, habrás de levantar la batidora para que esto suceda, pero no realices movimientos de arriba a abajo. Añade el aceite de oliva poco a poco, sin prisa.

La mayonesa es una salsa delicada, que corre el riesgo de cortarse y que no salga como queramos. De ahí la insistencia en echar poco a poco el AOVE, para que la mezcla no se sature. Una vez que tengamos nuestra salsa mayonesa hecha, hemos de  probar y rectificar de sal y vinagre o zumo si es necesario. Mejor ser precavido en un principio con estos ingredientes y añadir más al final.

Es cierto que la mayonesa hecha con AOVE es potente y cargada de sabor, algo que no puede agradar a todos. Hay dos maneras de disfrazar algo el sabor de esta salsa. Una vez que ya la tenga más elaborada, podemos añadir un poco de leche evaporada o un yogurt natural. Volveremos a batir par que todo se vuelva a ligar. La salsa mayonesa habría quedado más suave.

No olvides guardar inmediatamente la mayonesa bien tapada en el frigorífico, preferiblemente en un envase de cristal. La mayonesa casera tiene un periodo de caducidad corto, no más de 24 horas. Eso sí, si la has realizado con huevo pasteurizado en tetrabrick, el tiempo de conservación puede alargarse hasta 3 días. Eso sí, siempre que se guarde en el frigorífico inmediatamente tras ser usada.

¿Has visto lo sencillo que es hacer mayonesa con AOVE en casa? Lo mejor es que lo intentes tú mismo y veas que los resultados son espectaculares.

variedades de aceite de oliva

Las diferentes variedades de aceite de oliva: clasificación y usos

A la hora de adquirir alguna de las variedades de aceite de oliva que existen en el mercado, solemos manejar diversos parámetros: procedencia, precio o envasado. Sin embargo, son muchas las personas que desconocen que hay diversos tipos de aceite de oliva. Diferenciarlas es clave para saber qué estamos consumiendo, y cuáles son sus características más destacadas. Te ayudamos a descubrirlas para que puedas comprar con conocimiento.

Estos son los diferentes aceites de oliva

En el mercado podemos encontrar básicamente 4 tipos de aceite de oliva, que son los siguientes:

Aceite de oliva virgen extra (AOVE)

Su acidez no supera los 0,8 grados y es el que se conoce como «zumo de oliva». Proviene de aceitunas de una o varias variedades, picual, hojiblanca o arbequina. Es el que debemos consumir en crudo, como por ejemplo en unas tostadas o para aliñar una ensalada. Su sabor es intenso, cargado de matices y es el más rico en ácidos grasos monoinsaturados, beneficiosos para el corazón. Obviamente, su precio es el más alto.

Aceite de oliva virgen

Este aceite tiene una acidez máxima de 1 grado, y proviene de aceitunas que tienen algún defecto; pero que no presentan alteraciones en el sabor por ello. Ideales para realizar salsas como la mayonesa o el allioli, igual que para las frituras. Su consumo es altamente recomendable para nuestra salud. Dependiendo de la temporada, su precio es oscilante.

Aceite de oliva

Es el aceite que más se consume en nuestro país. Proviene de aceite de oliva lampante, que tiene una acidez superior a los 2 grados y que no es apto para el consumo humano según la normativa europea. El aceite lampante se utilizaba en la antigüedad para mantener encendidas las lámparas, de ahí su nombre. Las causas de no poder ser consumido directamente son variadas, desde un exceso de maduración o no ser recogidas del suelo en vez del árbol. Pero si se somete a un proceso de refinado y se le agrega aceite de oliva virgen, su acidez llega a bajar hasta 0,4 grados y puede consumirse. Se utiliza para freír, y aunque no posea toques y matices tan profundos como los anteriores, es perfectamente recomendable para ser usado a diario.

Aceite de orujo de oliva

No por ser el de peor calidad ha de significar que no sea recomendable. Proviene de una parte de la aceituna que resulta de aprovechar lo que queda de ella tras haber sacado su líquido. Es decir, agua, pieles y huesos. Pero sometida a tratamiento da como resultado un aceite que es más saludable que el de girasol, y que es muy utilizado para freír. Soporta temperaturas de hasta 230 grados sin llegar a perder propiedades. Es además el más económico.

Estas son las variedades de aceite de oliva que puedes encontrar en el mercado. Cada una con una característica peculiar, pero todas ellas son una fuente inagotable de salud. El aceite de oliva es nuestro compañero de mesa desde tiempos remotos, por lo que conocer cómo es es clave para comprar con sabiduría.

olivo mas antiguo del mundo

Al-Badawi: el olivo más antiguo del mundo

El olivo es un árbol milenario, aprovechado por la humanidad desde tiempos remotos. Es fácil que un olivo llegue a vivir muchos años, varios cientos de ellos, y que consigan mantener su aspecto lozano. Pero llegar a lo 40 siglos de historia, tal y como tiene el olivo más antiguo del mundo, es una muestra de la extraordinaria fortaleza que este árbol posee. Y te estarás preguntando si sigue dando aceitunas. Efectivamente es así. ¿Quieres conocer más sobre este árbol mágico?

Al-Badawi: el olivo más antiguo del mundo

Ubicado muy cerca de la ciudad de Belén, posee una altura de 12 metros y un diámetro de de 25. Su denominación,  Al-Badawi, significa «el grande», y no es para menos, siendo esas sus medidas. Para hacernos una idea de la edad de este olivo, podemos imaginar que ya llevaba 2.050 años en pie cuando Londres fue fundada. Contaba con unos 3.500 años cuando Colón llegó a América, y la Edad Media le cogió con unos 3.000 años.  Unas cifras que hacen empequeñecer a cualquiera.

Y muchos de vosotros os estaréis preguntando si a pesar de su edad tan longeva sigue dando aceitunas. Al-Badawi se encuentra en plena forma y todavía proporciona aceitunas cada invierno, y dicen los lugareños que de él se hace un aceite riquísimo y cargado de propiedades. Podemos afirmar que el olivo más antiguo del mundo se encuentra en unas excelentes condiciones de salud.

Los olivos son árboles resistentes, porque son numerosos los ejemplares que llegan a pasar de los 1.000 años. En nuestro país, el olivo más longevo se encuentra en la localidad tarraconense de Ulldecona. Existe un olivo que se ha fechado con una antigüedad de 1751 años, es decir, fue plantado en el 314 después de Cristo.

Este olivo vivió la decadencia del imperio romano, que se diluyó en el 476 de nuestra era. Contaba con unos 800 años cuando el castellano apareció como lengua. Y no solo eso, sino que en la llegada de los musulmanes a la península, en el 711, contaba ya con la friolera de casi 400 años. Y hablando de romanos, ¿conoces la historia de la salsa romana garum? No te pierdas nuestra entrada en la que te dábamos las claves de ella.

El truco tras su longevidad

La longevidad de los olivos puede explicarse gracias a que son unos árboles muy resistentes, y cuyos cuidados son muy básicos. Para que un olivo se desarrolle bien, habría de hacerlos sobre un suelo que no sea excesivamente húmedo. Estos árboles son capaces de crecer en suelos ácidos y pobres, lo que da una idea de su fortaleza.

Igualmente, el olivo necesita de espacio para poder desarrollarse, y de una buena cantidad de horas de sol. Buena prueba de que los olivos más antiguos han llegado hasta donde la naturaleza les ha permitido es que han recibido los beneficios de los rayos del astro rey. Si se cumplen esas condiciones, el suelo no se agota y está a salvo de los incendios, un olivo es un árbol destinado a vivir todo lo que pueda.

Por todas estas razones, cuando observes un olivo piensa en toda la historia que puede llevar detrás, y respeto, es la base de buena parte de nuestra agricultura y un símbolo de la esencia mediterránea más genuina. Deseamos una vida más larga aún al olivo más antiguo del mundo.

bronceador con aceite de oliva

Así puedes elaborar un bronceador con aceite de oliva

Una vez llegada la temporada veraniega a todos nos apetece salir más al aire libre, disfrutar de la playa o simplemente de la naturaleza. Y hacerlo con un buen color de piel siempre es un aliciente. A las virtudes ya conocidas del aceite de oliva, tanto para la salud como para la preparación de recetas, hay que sumar la de poder ser un buen aliado del sol. En este artículo vamos a dar la fórmula para que elabores un bronceador con aceite de oliva muy efectivo y que dará a tu piel ese todo tan sugerente que deseas.

Cómo elaborar un bronceador con aceite de oliva

Consideración previa

De todos es conocido los peligros que supone tomar el sol sin la adecuada protección. Los rayos solares son muy beneficiosos, pero hacerlo sin un filtro es una auténtica bomba para la piel. Recuerda, la receta de este bronceador no sustituye a ninguna crema de protección solar, por lo que deberás aplicar la fórmula que te vamos a dar tras haberte aplicado la debida protección. Recuerda renovar el filtro solar cada 2 horas, tras salir del agua y de igual forma, evita la exposición en las horas centrales del día.

Los rayos del sol nos ayudan a activar la piel, pero son muy perjudiciales a largo plazo para la misma si no tomamos unas precauciones básicas. El sol siempre pasa factura si no lo tomamos con el debido respeto, pudiendo ocasionar melanomas y cáncer de piel al cabo de los años.

Bronceador con aceite de oliva

Para realizarlo solo necesitarás 3 ingredientes y un vaso batidor. Con podrás apreciar, los ingredientes los tienes en casa y todo sigue la regla del 3.

Lava bien las zanahorias y si lo deseas, quítales la piel, aunque no es necesario. Córtalas en rodajas y añádelas al vaso de la batidora junto con las cucharadas de miel y las de AOVE. Aplica la máxima potencia hasta obtener una pasta homogénea y que no tenga grumos. Es muy interesante que el aceite de oliva sea virgen extra, ya que sus propiedades son sublimes. De igual forma, la miel puedes elegirla a tu gusto, no importa que sea de beso, eucalipto o azahar. Eso sí, si usas una miel no industrial la piel lo va a agradecer.

Introduce la mezcla en un tarro de cristal para conservarla, y puedes usarla varios días seguidos sin inconveniente. Cuidando siempre de guardarla en un lugar fresco y oscuro, nunca en el frigorífico. Aplícate la mezcla tras haberte puesto el filtro solar y que este se haya absorbido bien. Nunca te apliques nuestro bronceador casero sin ninguna protección previa. Cada vez que te pongas el filtro solar para renovarlo, cada 2 horas, puedes volver a ponerte el bronceador sin ningún peligro.

Tras varias aplicaciones verás como tu piel toma un precioso color tostado que ningún bronceador industrial podrá darte. ¿Ves cómo hacer un bronceador con aceite de oliva es una forma nueva de disfrutar del oro líquido?

 

Derribamos los mitos del aceite de oliva

El aceite de oliva nos viene acompañando desde hace milenios. Cuando se descubrieron sus propiedades como calmante de heridas y como saborizante culinario. Desde entonces ha ido ganando una fama más que merecida. Se trata de un producto que es un tesoro natural, y España tiene el honor de ser líder mundial en producción; cercana al 40 por ciento para esta temporada. Pero aún queda trabajo por hacer, el aceite de oliva tiene todavía algunas connotaciones negativas en algunos ámbitos, y que son totalmente inmerecidas. En este artículo vamos a poner fin a los mitos del aceite de oliva

Estos son los falsos mitos sobre el aceite de oliva

El aceite de oliva engorda y es malo para el corazón

Los años 70 trajeron este mantra en una sociedad que veía a este aceite como algo dañino. Nada más alejado a la realidad, el aceite de oliva es un excelente amigo de nuestro corazón. Ya que es cardiosaludable al estar cargada de ácidos grasos monoinsaturados, además de ácido oléico. Destaca frente al resto de aceites vegetales por sus cualidades. Sobre el mito de si engorda, conviene resaltar que como aceite no deja de ser una grasa. Sin embargo, el aceite no tendría un efecto negativo sobre nuestro peso si mantenemos una vida saludable; evitamos los fritos en exceso y hacemos al menos 1 hora de ejercicio regular. Incluye siempre el aceite de oliva en tu dieta.

El buen aceite es verde y oscuro

No tiene por qué, ya que dependerá de la variedad de aceituna con la que se elabore. También de su grado de maduración, del clima o del tiempo transcurrido desde su recolección hasta que se procesa . Hay excelentes aceites que tienen matices más claros y no por ello dejan de ser buenos. Fíjate además que en las catas de aceites, los profesionales de este arte prueban el oro líquido en copas de color oscuro. Esto lo hace para que el color no sea un matiz relevante a la hora de hacer la evaluación.

El aceite no caduca

Podemos consumir aceite que haya sido bien conservado y no vamos a padecer ningún problema de salud. Sin embargo, debe consumirse cuanto más fresco mejor y no dejar pasar más de 2 años desde que fue envasado. Poco a poco va perdiendo propiedades, tanto organolépticas como de viscosidad. Consulta bien las fechas de consumo preferente del fabricante para poder disfrutarlo como merece.

El aceite de oliva no es bueno para freír

Hay personas que utilizan el aceite de girasol o de semillas para freír porque creen que zumo de aceituna no aguanta bien las altas temperaturas. Es uno de los mitos del aceite de oliva clásicos. Esta falacia se derriba gracias a la ciencia, ya que tiene un «punto de humeo» o de sobrecalentamiento superior al de otros aceites. Para un aceite de oliva virgen extra ronda los 216 grados, que lo hacen estar en el top de la tabla. Además, el aceite de oliva puede reutilizarse para freír en diversas ocasiones sin que pierda demasiadas propiedades. El olor y el color nos darán una idea de cuándo es recomendable cambiar el aceite de la sartén o freidora.

El aceite de oliva es caro

El precio del aceite de oliva en España es variable según la producción. Comparado con otros aceites es efectivamente más caro que los demás. Sin embargo este análisis no deja de ser simplista. El aceite de oliva cunde mucho y proporciona mucho sabor, por lo que es un aliado en nuestra mesa que siempre va a dejar su toque. Es posible adquirir aceite de oliva a unos precios muy competitivos; aunque el precio de esta joya no se corresponde con el trabajo duro que supone que llegue a nuestra mesa. Apostar por el aceite de oliva es hacerlo por la calidad.

receta del garum

La receta del garum, así era la codiciada salsa romana

El aceite de oliva ha venido acompañando ya no solo a la cocina de gran parte del mundo, sino al devenir diario de sus habitantes. Sus excelentes propiedades se conocen desde la antiguedad. Fueron tanto los griegos como los romanos quienes consiguieron dar al aceite de oliva toda su magnificencia. Hoy vamos a adentrarnos en un producto milenario, el garum. Una salsa o condimento que causó verdadero furor y que, tras años desaparecida, ha podido recuperarse. La receta del garum ya no es un misterio para el paladar.

¿Qué era el garum?

Era una salsa elaborada con aceite de oliva de la cuenca mediterránea, junto con vísceras de pescados fermentadas. El garum tenía diversas variantes, ya que podía producirse con estas partes de desecho o con moluscos. El uso que se le daba era principalmente culinario, era el equivalente a nuestra actual salsa de soja. Aunque también podía aplicarse a nivel local para curar heridas en la piel. Los romanos conocían por tanto todas las bondades que un producto con base de aceite puede ofrecer.

¿Por qué se consumía garum?

Consumir pescado fresco no era algo fácil ni en aquella época ni en las posteriores. Era un privilegio reservado a las localidades costeras. Por eso, el garum era una manera de llevar en cierta medida los sabores del mar a otras regiones de interior. Su composición de base de pescado, junto con el aceite de oliva virgen extra, las hierbas aromáticas y las grandes cantidades de sal, conseguían dar un punto diferente a las elaboraciones. El buen garum no era una salsa al alcance de cualquiera, solo las clases más pudientes tenían el privilegio de poder consumir garum de calidad. Era empleado por todos los estratos sociales, si bien las clases bajas tomaban un garum modesto.

Receta del garum. ¿Cómo se preparaba?

Realizarlo era cuestión de días, aunque lo más habitual era que hubiera que emplear diversos meses. En una ánforas de terracota se introducían las vísceras del pescado fresco, que no tenían ningún tipo de aprovechamiento. Las especies más utilizadas eran las de pescado azul, como sardina, anchoa, atún y caballa. Pudiendo emplearse también piezas pequeñas además de las vísceras. Junto a estos restos se introducían grandes cantidades de sal, potente antibacteriano, y se ponía al sol. De este proceso de fermentación se extraía un líquido denominado garum.

El garum podía mezclarse con diversos líquidos, el favorito era el aceite de oliva. Aunque también se empleaba la miel, el vino o el vinagre. Se utilizaba como condimento para las elaboraciones de las mesas romanas. Se dice que había comensales que lo añadían incluso a los postres.

El garum se elaboraba principalmente de manera industrial en diversas factorías de salazones por toda la costa mediterránea. La fábrica más prestigiosa de garum se encontraba en la provincia de Cádiz, concretamente en su vertiente atlántica. Era la de Baelo Claudia, que funcionó entre los siglos I al IV d-C. Hoy en día es posible visitar todavía sus restos, que se hallan en buen estado de conservación.

La receta del garum se perdió, pero el investigador extremeño Álvaro Rodríguez consiguió recuperarla gracias a unas ánforas que contenían este condimento. Estas se recuperaron en Pompeya, ya que quedaron sepultadas tras la erupción del Vesubio. La tecnología ha hecho posible rescatar la receta del garum original de esta delicatessen.

preparar un pesto con AOVE

Cómo preparar un pesto con AOVE

El aceite de oliva virgen extra, además de ser una fuente de salud, es la base de la preparación de muchos platos. No debemos olvidar en este apartado las salsas; capaces de acompañar un plato principal o hacer de hilo conductor de una elaboración. Hoy vamos a aprender a preparar un pesto con AOVE, una receta tradicional italiana y que da un toque fresco y potente a cualquier plato de pasta. De cara al verano, un buen pesto es toda una declaración de principio, así que te animamos a que pruebes esta receta.

Ingredientes para un pesto tradicional

Para prepararlo vas a necesitar los siguientes ingredientes:

  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Albahaca.
  • Queso parmesano o pecorino.
  • Piñones ibéricos.
  • Ajo.
  • Sal gorda.

Necesitarás como utensilios un mortero, un cuchillo y una varilla.

Aunque es una obviedad decirlo, un pesto saldrá apetecible si elegimos ingredientes de buena calidad. En este caso, la presencia del AOVE es quizás el hilo conductor. Ya que sus propiedades y aroma casan perfectamente con una pantalla tan potente como la albahaca. De igual forma, no hay una receta exacta de pesto, no nos referimos a la cantidad de ingredientes, ya que variando unos u otros obtendrás una gama de sabor distinta. Quienes gusten de un pesto potente, pueden añadir más ajo.

Cómo preparar un pesto con AOVE

Pela dos dientes de ajo, puedes quitar el tallo interior para que en la digestión no se repita tanto el sabor. Ponlos en el mortero con un puñado de sal y machácalos hasta que quede una textura de pasta. Seguidamente habrás de añadir un puñado de albahaca, que habrás picado previamente a cuchillo. Recuerda picarla bastante, ya que estás preparando salsa y que no hay nada más desagradable que tener que ir sacando hojas entera de tu boca mientras comes. Si no eres muy habilidoso con el cuchillo, siempre puedes picar la albahaca con un robot de cocina. Mezclar la albahaca con los ajos hasta que quede una pasta algo homogénea.

Es el momento de añadir los piñones, también al gusto. Este fruto tan características de toda la zona mediterránea, aporta un matiz suave a la mezcla, rebajando su sabor. Vuelta a darle con el mortero hasta seguir homogeneizando la mezcla. Una vez conseguido, añade el queso rallado. Siempre hay un trozo de queso olvidado en el frigorífico y que puede servirte, lo importante es que sea curado. En Italia se utiliza el parmesano o pecorino, alternando ambos, aunque nuestro nivel exigencia no es tan elevado.

Llega el momento del ingrediente estrella, el AOVE. Puedes elegir entre las variedades que desees, desde un picual para aportar algo de picor, hasta un hojiblanca o un multivariedad. Habrás de emulsionar la mezcla con la varilla, que conseguirá el efecto deseado. Gracias a tu hábil movimiento de muñeca, podrás conseguir que el pesto termine de tomar vida, sino este paso es clave, ya que rectificaremos de sabor. Es decir, podremos añadir uno u otro ingrediente según nuestros gustos. Te recomendamos además que repases nuestro artículo sobre cómo puedes dar toques diferentes a tu aceite de oliva gracias a la aromatización.

Es conveniente dejar reposar el pesto para que sus ingredientes vayan mezclándose y dando todo lo mejor de sus sabores. Como sabrás, el pesto casa muy bien con una buena pasta, una carne o incluso, como aderezo en una pizza. Puedes además conservarlo unos días en el frigorífico y disfrutarlo más adelante. ¿Te animas a prepararlo?

 

aceite de oliva en la antigüedad

El aceite de oliva en la antigüedad: producción y usos

El olivo es un árbol milenario y que ha sido cultivado por todas las culturas de la cuenca mediterránea. Así como en algunas zonas de Oriente Próximo. Desde el Neolítico, fecha en la que se documenta el aprovechamiento del olivo como una fuente de alimentación y salud; la producción de aceite de oliva ha sido una constante en la historia. Vamos a conocer cuál ha sido la evolución de su producción a lo largo del tiempo y cómo ha sido la manera en la que el aceite de oliva nos acompaña desde la antigüedad.

El aceite de oliva en la antigüedad

El olivo hunde sus raíces a más de tres millones de años atrás, cuando toma la forma tal y como lo conocemos. Su evolución genética, y también la intervención del ser humano, permitió adaptar sus frutos hacia la producción de un aceite que pudiera ser usado como alimento. La aparición del olivo no se dio en un solo punto, se dio en todo el arco mediterráneo a la vez. Los seres humanos repararon que el fruto del olivo, bajo presión, producía un líquido espeso que tenía una característica obvia. Además de poseer buen sabor, podía utilizarse como ungüento para calmar heridas. La producción de aceite de oliva está documentada, al menos, desde el milenio VI antes de Cristo.

No solo eso, en zonas de la actual Siria, se comerciaba con aceite de oliva desde al menos desde el tercer milenio antes de Cristo. Lo que da una muestra de la importancia que tenía, ya fuera como elemento culinario, curativo o como combustible. En otras regiones, como en la antigua Grecia, el aceite tenía un valor especial. usado como ungüento con el que se masajeaba a los recién nacidos. Culturas como la judía alimentaban sus famosos candelabros con aceite de oliva.

El paso del tiempo trajo un perfeccionamiento de la extracción del aceite de oliva, y fueron los fenicios quienes introdujeron las especies de olivo que mejor aceite podían dar. Su expansión fue rápida por toda la península, sentando las bases de lo que conocemos actualmente. Más de 66 millones de olivos hay solamente en la provincia de Jaén.

El Al-Ándalus y el olivar

La Edad Media y el dominio musulmán de 8 siglos en la península trajo un impulso del olivar en nuestro país. En Al-Ándalus pudo potenciarse el cultivo del olivo, con técnicas mejoradas por los árabes como el riego y un invento que perdura hasta nuestros días, la almazara, que en árabe significa «la prensa». Este es el lugar donde se exprimen las aceitunas para obtener el aceite.

Los árabes siguieron dando al aceite los usos habituales, desde medicinal a alimentario o como combustible. El olivo es muy importante en la religión islámica, pues si en la antigua Grecia era un símbolo de paz, en la musulmana aparece citado en el Corán como un símbolo de luz. Los musulmanes explotaron la producción de aceite de oliva, de tal forma que fueron capaces de exportar a otras regiones, como el norte de África.

El olivo es, por tanto, un árbol  del cual todas las culturas han bebido y cuyo pasado denota una enorme importancia. Ahora sabemos cultivar y aprovechar al máximo sus posibilidades, pero todo es fruto de un conocimiento remoto que hemos ido aprendiendo con el devenir del tiempo.

 

 

aromatizar aceite de oliva

Aromatizar aceite de oliva: aprovecha estas ideas

El aceite de oliva es nuestro tesoro natural, fruto de la experiencia de años como potencia mundial en su explotación. Las diferentes variedades que podemos encontrar, ya sea picual, hojiblanca o arbequina. Por poner algunos ejemplos, permite disfrutar de matices diferentes. Los amantes de un sabor fuerte preferirán el picual, mientras que los paladares más delicados disfrutan del hojiblanca. Pero los matices del oro líquido no acaban aquí, aromatizar aceite de oliva es una forma de aportar nuevas sensaciones y sabores. Contando además con la ventaja de proporcionar el gusto que mejor nos convenga.

¿Qué es aromatizar aceite de oliva?

Consiste en aportar un sabor o matiz diferente gracias a la inclusión de algunas hierbas, especias o frutos. Tal y como apuntamos, aromatizar aceite de oliva nos brinda la posibilidad de hacerlo casi con cualquier cosa, pero los ingredientes más utilizados son:

  • Hierbas aromáticas: romero, tomillo, hierba luisa, orégano, salvia o albahaca.
  • Especias: canela, clavo, pimienta…
  • Frutos: cayena, guindillas, cítricos, ajos.

El límite no existe, por lo que podemos aromatizar un aceite de oliva casi con cualquier producto. La única premisa que debemos seguir es que, tanto el aceite como el aromatizante, sean de primera calidad y que se encuentren limpios. Solo así conseguiremos un resultado que merezca la pena. Si usamos un AOVE de primera calidad, pero la rama de romero tiene restos de tierra, habremos estropeado la preparación.

Cómo se aromatiza el aceite de oliva

Existen diversas técnicas, pero hemos elegido las 2 más sencillas y que mejor resultado dan. Te las explicamos con detalle.

Aromatización fría

En ella, el aromatizante se agrega al aceite en frío, y se deja reposar en un lugar oscuro y fresco durante unos 2 meses. Muy importante que hagamos siempre cantidades pequeñas. Si el resultado no nos agrada, seria una pena consumir un aceite aromatizado que no nos gusta. Prueba con botellas de 250 mililitros de aceite. Meter unos ajos es siempre un aliciente para las tostadas del desayuno. El romero o tomillo vienen bien siempre con las carnes, y las especias son un campo abierto a la imaginación.

Aromatización caliente

En este método el aceite ha de tomar algo de temperatura. Pero hemos de ser extremadamente cuidadosos, porque si lo calentamos mucho, comenzará a descomponerse y no nos servirá para tomar en frío. Pondremos la cantidad de aceite de deseemos en un cazo junto que nuestro aromatizante. Calentar a no más de 50 grados, para ello emplearemos un termómetro de cocina. Una vez alcanzada esa temperatura, retiramos de la fuente de calor y envasamos en una botella de cristal. Dejamos 15 días reposando y ya podemos disfrutarlo. En este caso, el periodo de reposo es menor, ya que se ha liberado mejor los aromas gracias al calor.

Elijas el método que elijas, tendrás siempre un aceite con un toque diferente. Desde el atrevido picante de la cayena, que aportará vida a tus platos. Al frescor mediterráneo de la albahaca, que casará bien con una salsa de tomate casera.  El olor a monte se hace presente con el romero y tomillo, ideales para preparaciones de carne. ¿Sabes ya cómo aportar un punto distintivo a tus aceites favoritos? Anímate a aromatizar aceite de oliva con nuestros consejos.