diferencias entre el aceite de oliva y de girasol

¿Qué diferencias existen entre el aceite de oliva y de girasol?

España es el país por excelencia del aceite de oliva, aunque eso no quita que el aceite de girasol sea de uso muy habitual. Ambos tienen muchas cualidades que les hacen ser una opción recomendable dependiendo del tipo de elaboración si desea saber cuáles son las diferencias entre el aceite de oliva y el aceite de girasol, no te pierdas nada de lo que hemos preparado para ti.

Cómo diferenciar el aceite de oliva y girasol

A simple vista, diferenciar el aceite de oliva y girasol es muy simple. Mientras que en el de oliva hay una gama de colores que va desde el verde oscuro hasta el dorado, el aceite de girasol siempre tiene el mismo matiz cromático.

Si vertemos ambos aceites en una vasija transparente, podríamos comprobar que el aceite de oliva es bastante más denso, mientras que el aceite de girasol es muy ligero.

Cuando acercamos la nariz, comprobamos que en el aceite de oliva se despiertan matices de muchos tipos, desde afrutado a madera. El aceite de girasol tiene un aroma muy característico a su fruto de origen, la semilla de la flor del girasol.

Lo mismo que ocurre cuando probamos en crudo ambos aceites, el de oliva siempre es mucho más diverso, mientras que el de girasol es bastante más plano.

¿Por qué el aceite de oliva es mejor que el aceite de girasol?

Ambos aceites tienen diferencias en diversos aspectos, pero de manera general, el aceite de oliva tiene mejores propiedades y cualidades que el de girasol. Esto no quiere decir que este último no puede utilizarse, lo podemos emplear en multitud de recetas y su consumo siempre es totalmente seguro.

Ahora bien, es conveniente conocer porque el aceite de oliva es mejor que el aceite de girasol.

Tipos de grasas y salud vascular

En el aceite de oliva predomina el ácido oléico, así como los ácidos grasos omega 3. Son grandes aliados del corazón y del sistema nervioso. Las grasas del aceite de oliva son monoinsaturadas, es decir, totalmente beneficiosas.

El aceite de girasol cuenta como principal ingrediente el ácido linoléico y abundan las grasas poliinsaturadas, con las que conviene tener algo de precaución en cuanto a la salud vascular.

Aporte de vitaminas y minerales

El aceite de oliva es rico en vitaminas A, D, E, y K, jugando un papel muy importante en el desarrollo de los niños. De hecho, la sociedad española de pediatría recomienda que el aceite de oliva sea la grasa principal durante el periodo de crecimiento. Obviamente, también debe serlo durante el resto de la vida.

El aceite de girasol es rico en vitamina E, aunque para aprovechar bien sus propiedades, y al igual que ocurre con el aceite de oliva, se ha de consumir en crudo. Igualmente, el aceite de girasol cuenta con un gran aporte de ácidos grasos omega 9.

Resistencia a las altas temperaturas

Son muchas las personas que utilizan el aceite de girasol para rellenar su freidora, ya que el precio es bastante menor y tiene una buena resistencia a las altas temperaturas. Sin embargo, es el aceite de oliva es quien mejor resiste las temperaturas altas a la hora de freír. Para ello, conviene aclarar previamente qué es el punto de humeo. Puede definirse como la temperatura a la cual el aceite, sometido al fuego, comienza a desprender humo.

El punto de humeo del aceite de oliva es menor que el del aceite de girasol. Esto se traduce en que el aceite de oliva puede ser utilizado más veces en la freidora que el de girasol, ya que se deteriora menos. Tras 9 frituras, el aceite de oliva virgen extra todavía sigue teniendo buena calidad, mientras que el de girasol ya no es apto para seguir cocinando.

Sabor e intensidad

Conviene resaltar que tanto el sabor como la intensidad del aceite de oliva no tiene comparación con el aceite de girasol.

Hay una gama de sabores e intensidades muy diferentes, que dependen también del método de extracción. Por ejemplo, los AOVE que están elaborados simplemente por presión mecánica y en frío son una auténtica explosión de sabores.

El aceite de oliva virgen extra deja toques muy diferentes dependiendo de la variedad de aceituna. Por ejemplo, si el aceite de oliva se ha extraído de la variedad picual, tendremos un regusto algo amargo y picante al paladar.

En el caso de una aceituna tipo hojiblanca, nos encontramos con un aceite cargado de matices herbáceos. El aceite de girasol es bastante más plano, tiene un sabor característico a semilla y el método de extracción siempre es el mismo.

Beneficios del aceite de oliva

Los beneficios del aceite de oliva están ampliamente documentados. Se trata de la grasa más saludable que existe, ya que todos sus elementos son beneficiosos para nuestra salud. Es capaz de aumentar el colesterol bueno, el HDL, tiene muchas propiedades que ayudan al sistema nervioso y su aporte vitamínico es muy amplio. Quizás convenga resaltar qué el aceite de oliva aporta mayor gama de sabores, pudiendo consumirse perfectamente tanto el crudo como cocinado.

Beneficios del aceite de girasol

Los beneficios del aceite de girasol van en otra dirección, se trata de un aceite bastante más económico, lo que es una buena alternativa a la hora de elaborar algunas recetas. El uso del aceite de girasol es seguro, si bien su consumo ha de ser mucho más moderado. Pero también es interesante que conozcas que uno de los beneficios del aceite de girasol es que se trata de un buen antioxidante, gracias a su alto contenido en vitamina E.

A la hora de responder a la pregunta de cuál es el más sano, el aceite de oliva o el de girasol, el zumo de la oliva gana ampliamente y debe ser el aceite de referencia en cualquier tipo de dieta.

En el caso de aquellas personas con colesterol alto, el consumo siempre ha de ser más reducido, ya que se trata de una grasa. Pero los beneficios para el sistema cardiovascular están más que demostrados.

Uso del aceite de oliva

La cocina española es sinónimo de aceite de oliva. Se trata de la grasa de referencia en cualquier receta, ya que su sabor, resistencia a la temperatura, gama de matices y propiedades lo hacen altamente recomendable a la hora de cocinar. Gracias al aceite de oliva, podemos experimentar unas sensaciones únicas en nuestros platos, a la vez que le damos una carga extra de salud.

El uso del aceite de oliva es capaz de solventar cualquier situación tanto si se consumen en crudo, en desayunos y meriendas, o forma parte de una receta más elaborada. El aceite de oliva es ideal para freír, consigue emulsionar cualquier salsa, aportando un punto de sabor muy variable en cuanto a matices. Además, en repostería consigue proporcionar jugosidad a cualquier tipo de masa. Bizcochos, galletas o deliciosos panes también pueden elaborarse con aceite de oliva.

Uso del aceite de girasol 

Es muy utilizado para realizar frituras, porque éstas pueden llegar a quedar más ligeras, y en la elaboración de salsas como la mayonesa. El aceite de girasol es ampliamente utilizado en repostería y se trata del aceite de semillas más consumida del mundo.

A la hora de valorar si debemos cocinar con aceite de oliva o girasol, nuestro veredicto es muy claro, el aceite de oliva debe ser el de referencia en nuestra cocina.

Esto no quita que podamos emplear aceite de girasol para tareas concretas, como elaborar una mayonesa, unas magdalenas, freír unas patatas o hacer unas palomitas. El mayor precio del aceite de oliva compensa siempre y tiene un retorno muy alto en salud.

1 comentario
  1. Mirtha
    Mirtha Dice:

    Leyendo todas las informaciones muy bien expuestas por cierto, veo que hay que utilizar ambos, el de girasol para cocinar y el de Oliva para freír y ensaladas.
    Muchas gracias .

    Responder

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