Entradas

AOVE altas temperaturas

¿Es adecuado cocinar AOVE a altas temperaturas?

Mucho se habla de aceite de oliva virgen extra y de sus propiedades. Buen aliado de nuestra salud, sabor sin igual, aroma inconfundible, variedades… Pero sobre él pesa a veces una disyuntiva. ¿Bueno para usarlo en frituras o mejor utilizar otros aceites? ¿Aguanta el AOVE altas temperaturas sin perder propiedades? De esto vamos a hablar en este artículo, pero vete haciendo a la idea de que este aceite y el fuego se llevan bastante bien, por lo que podrás usarlo a la hora de cocinar a altas temperaturas sin ningún inconveniente.

AOVE altas temperaturas

Cualquier aceite tienes lo que se conoce como punto de humeo. Esto es la temperatura a partir de la cual va a comenzar a quemarse y echar humo. Seguro que en alguna ocasión te ha ocurrido, has puesto una sartén al fuego, te has despistado unos minutos y en cuanto has vuelto ya estaba humeando. Conviene resaltar que si esto te ha ocurrido, lo mejor es aparatar ese aceite, dejarlo enfriar y no utilizarlo para cocinar, sino para otros fines. La razón es sencilla, cuando se produce humo se desprende una sustancia llamada benzopireno, que puede llegar a ser tóxica. Ya sabes, en caso de humo ventila bien la cocina.

El punto de humeo del AOVE es variable, oscilando entre los 160 y 200 grados, dependiendo de la variedad y de la acidez. Es decir, pueden alcanzarse diferentes temperaturas. Pero hay que evitar que el AOVE, y en general cualquier aceite, genere humo. Por eso, hay una serie de recomendaciones que evitarán que llegues a ese punto.

Cómo evitar alcanzar la temperatura de humeo

  • Nunca perder de vista una sartén al fuego ni distraerse, puede llegar a incendiarse. En este caso, mira este vídeo de los bomberos para comprobar cómo se apaga una sartén ardiendo.
  • No pongas el caudal de fuego al máximo. Quizás tardes un poco más a la hora de conseguir la temperatura adecuada, pero no sufrirá cambios bruscos y evitarás que se degrade antes de tiempo.
  • Cuando estés calentando aceite y desees saber si ya alcanzado una temperatura óptima para freír, echa una miga de pan o una porción pequeña del alimento. Si comienza a burbujear de forma viva, está a su temperatura óptima.
  • Echa los alimentos en la sartén poco a poco, evitarás que el aceite pierda calor en exceso.

El AOVE utilizado para fritura siempre puede volver a utilizarse para freír, pero antes debes dejarlo enfriar y pasarlo por un colador para eliminar los restos. En cuanto veas que el aceite ha tomado color oscuro, lo mejor es reciclarlo o llevarlo al punto limpio. Nunca mezcles aceite usado con nuevo, y, ni mucho menos, aceites de especies diferentes, como AOVE con girasol.

Tal y como te hemos contado, puedes utilizar AOVE en sartén, porque aguanta bien las altas temperaturas. Ahora solo has de encontrar la variedad que más te agrade y disfrutar de las propiedades de un aceite único, lleno de sabor y que consigue proteger nuestra salud. El AOVE es, por derecho propio, el sabor de nuestra cocina.

detergente con aceite de oliva usado

Así se hace detergente con aceite de oliva usado

En alguna ocasión te hemos contado cómo hacer jabón casero con aceite de oliva. Hoy vamos un paso más allá y te enseñamos a elaborar un detergente con aceite de oliva usado. Una manera más de aprovechar un residuo que probablemente vayas a reciclar y que dejará tus mantas con un una suavidad increíble. La elaboración es larga, pero merece la pena que sigas todos los pasos para que ya no tengas que comprar más detergente para la ropa.

Cómo se hace el detergente con aceite de oliva usado

Toma nota de los materiales e ingredientes que vas a necesitar.

Materiales

  • Un barreño de plástico grande.
  • Palo de madera para remover.
  • Elementos protectores como gafas, guantes y mascarillas.
  • Botellas vacías para verter el detergente.

Ingredientes

  • 5 litros de agua.
  • 3 litros de aceite de oliva usado y filtrado.
  • 750 gramos de sosa cáustica.

Consideraciones previas

La elaboración de detergente con aceite de oliva usado es un proceso que lleva tres días, no trates de acelerarlo, las cosas bien hechas llevan tiempo. Igualmente, el periodo de reposo es de tres semanas. De la misma manera, estaremos manejando compuestos peligrosos, como la sosa cáustica. Toma las debidas medidas de protección y realiza la elaboración del detergente en un lugar ventilado. 

Elaboración

Esto es lo que vas a hacer el primer día. En el barreño verterás el agua a temperatura ambiente, el aceite y la sosa cáustica. Esto has de hacerlo poco a poco y sin dejar de remover. Recuerda estar debidamente protegido, la sosa es un compuesto químico muy agresivos con la piel y que provoca graves quemaduras. Remueve bien, durante este primer día deberás de removerlo entre 3-4 veces hasta obtener una textura como de gelatina. Puedes ayudarte si lo deseas con una batidora.

En el segundo día añadirás a la mezcla 1 litro de agua a temperatura ambiente, removiendo durante 15 minutos.

En el tercer día añades otro litro de agua, que habrán completado los 5 del principio. Vuelve a remover un rato y ya lo tienes. Solo queda verter todo el resultado en las botellas vacías para poder utilizarlo. Una vez envasado, cierra bien las botellas y toca esperar 3 semanas. Durante este tiempo se va a producir la saponificación, es decir, el proceso por el cual la sosa reacciona con el aceite.

Esta receta de detergente para ropa con aceite de oliva usado es totalmente pura, es decir, no lleva ningún elemento más como otros jabones o blanqueadores. Pero si deseas incorporarlos, debes añadirlos en el primer día, cuando viertas los 3 primeros litros de agua junto con el aceite. Si añades bicarbonato, de venta en muchos supermercados, el detergente tendrá buenas propiedades para que la ropa blanca quede resplandeciente.

Si no tienes aceite de oliva usado también puedes emplear aceite crudo, nuestra recomendación pasa por utilizar el de orujo de oliva, porque es el que tiene un menor precio. Sea como sea, elaborar tu propio detergente para ropa con aceite de oliva usado es una manera de entender las múltiples posibilidades de nuestro tesoro líquido, y de apreciarlo más todavía.

 

aceite de oliva en la antigüedad

El aceite de oliva en la antigüedad: producción y usos

El olivo es un árbol milenario y que ha sido cultivado por todas las culturas de la cuenca mediterránea. Así como en algunas zonas de Oriente Próximo. Desde el Neolítico, fecha en la que se documenta el aprovechamiento del olivo como una fuente de alimentación y salud; la producción de aceite de oliva ha sido una constante en la historia. Vamos a conocer cuál ha sido la evolución de su producción a lo largo del tiempo y cómo ha sido la manera en la que el aceite de oliva nos acompaña desde la antigüedad.

El aceite de oliva en la antigüedad

El olivo hunde sus raíces a más de tres millones de años atrás, cuando toma la forma tal y como lo conocemos. Su evolución genética, y también la intervención del ser humano, permitió adaptar sus frutos hacia la producción de un aceite que pudiera ser usado como alimento. La aparición del olivo no se dio en un solo punto, se dio en todo el arco mediterráneo a la vez. Los seres humanos repararon que el fruto del olivo, bajo presión, producía un líquido espeso que tenía una característica obvia. Además de poseer buen sabor, podía utilizarse como ungüento para calmar heridas. La producción de aceite de oliva está documentada, al menos, desde el milenio VI antes de Cristo.

No solo eso, en zonas de la actual Siria, se comerciaba con aceite de oliva desde al menos desde el tercer milenio antes de Cristo. Lo que da una muestra de la importancia que tenía, ya fuera como elemento culinario, curativo o como combustible. En otras regiones, como en la antigua Grecia, el aceite tenía un valor especial. usado como ungüento con el que se masajeaba a los recién nacidos. Culturas como la judía alimentaban sus famosos candelabros con aceite de oliva.

El paso del tiempo trajo un perfeccionamiento de la extracción del aceite de oliva, y fueron los fenicios quienes introdujeron las especies de olivo que mejor aceite podían dar. Su expansión fue rápida por toda la península, sentando las bases de lo que conocemos actualmente. Más de 66 millones de olivos hay solamente en la provincia de Jaén.

El Al-Ándalus y el olivar

La Edad Media y el dominio musulmán de 8 siglos en la península trajo un impulso del olivar en nuestro país. En Al-Ándalus pudo potenciarse el cultivo del olivo, con técnicas mejoradas por los árabes como el riego y un invento que perdura hasta nuestros días, la almazara, que en árabe significa “la prensa”. Este es el lugar donde se exprimen las aceitunas para obtener el aceite.

Los árabes siguieron dando al aceite los usos habituales, desde medicinal a alimentario o como combustible. El olivo es muy importante en la religión islámica, pues si en la antigua Grecia era un símbolo de paz, en la musulmana aparece citado en el Corán como un símbolo de luz. Los musulmanes explotaron la producción de aceite de oliva, de tal forma que fueron capaces de exportar a otras regiones, como el norte de África.

El olivo es, por tanto, un árbol  del cual todas las culturas han bebido y cuyo pasado denota una enorme importancia. Ahora sabemos cultivar y aprovechar al máximo sus posibilidades, pero todo es fruto de un conocimiento remoto que hemos ido aprendiendo con el devenir del tiempo.

 

 

¿Conoces los beneficios del aceite de oliva para tu piel?

Solemos pensar que el uso del aceite está destinado única y exclusivamente a los fogones, pero lo cierto es que sus beneficios y propiedades se extienden más allá de la elaboración de un mero plato.
Leer más