Entradas

variedades de olivo

Estas son las variedades de olivo más conocidas

En España se cultivan diversas variedades de olivo que dan lugar a los diferentes tipos de aceite que nutren nuestra gastronomía. El olivo, árbol milenario de amplia representación en la península, es explotado desde épocas remotas. Los romanos y árabes eran expertos productores de aceite, que no solo usaban con fines culinarios, sino también como comerciales. ¿Deseas conocer cuántas variedades de olivo existen actualmente en España? Te sorprenderá lo que te vamos a contar, porque hay más variedades de olivos de las que piensas.

El olivo, mucho más que un árbol

El olivo tiene por nombre científico Olea europaea y es un árbol de tronco grisáceo y corteza fina. Sus hojas lanceoladas presentan generalmente un color verde oscuro por el haz y grisáceo por el envés. Se trata de una especie que soporta relativamente bien el frío, aunque las heladas lo dañan, y no requiere de un calor fuerte en época de floración.

A un año de cosecha abundante de aceitunas, le sigue otro de menor cantidad. Es un proceso llamado vecería y que no tiene forma de ser controlado. Por lo demás, es un árbol que puede vivir muchos años. Los olivos centenarios no son una rareza, y el más antiguo en nuestro país se encuentra en Ulldecona, en la provincia de Tarragona. Tiene más de 1700 años, se le conoce como la «farga da Arión«.

Las variedades de olivo en España

En nuestro país podemos encontrar una gran cantidad de variedades de olivos. ¿Sabías que tenemos catalogadas 572 variedades diferentes de olivos? Algunas están muy localizadas y son completamente autóctonas de una zona muy concreta. Otras, sin embargo, se dan en tareas mucho más amplias. El olivo suele destinarse a aceite o a aceituna, independientemente de las características del fruto.

Las variedades más comunes para aceite de oliva son las siguientes:

  • Arbequina: produce un aceite muy apreciado, y su auge se dio con el inicio del milenio. Por aquella época, solo existían 1.000 hectáreas plantadas de esta variedad, hoy se superan las 70.000. Su ritmo de crecimiento ha sido espectacular.
  • Cornicabra: este olivo resiste bastante bien el frío y su cosecha suele ser de las primeras de la temporada. El aceite que se recoge tiene un regusto amargo y se utiliza generalmente para aliños.
  • Picual: muy característico de Jaén, provincia con 66 millones de olivos de los cuales, el 97% son de esta variedad. Es un aceite de buena relación calidad precio, y los olivos que lo producen son enormemente productivos.
  • Hojiblanca: típico de otras zonas de Andalucía, como la occidental. Su aceite es sabroso y de excelente calidad, pudiendo usarse como aceite de mesa. Su sabor es afrutado, ligero y dulce, con un toque picante sin llegar a amargar.

Todas estas variedades de olivos hacen que en Oleopalma produzcamos aceites de una calidad suprema de olivos de la variedad picual y arbequina principalmente. Se trata de productos con un sabor excelente, que puedes usar tanto para la mesa como para la cocina y que dan una sensación al paladar sin igual. Nuestra tienda ofrece las mejores variedades que puedes tener ya en tu domicilio.

recogida de la aceituna

La recogida de la aceituna hace 50 años

El trabajo en el campo, a pesar de la mecanización que se ha ido incorporando, sigue siendo muy duro. Se trata de una faena que no entiende de festivos ni del tiempo. La agricultura lleva miles de años moldeando el carácter de hombres y mujeres aguerridos. La recogida de la aceituna hace 50 años era una tarea que ponía a pruebas los cuerpos y caracteres. Vamos a echar la vista atrás y recordar cómo era la tarea de recolectar el fruto del olivo unas 5 décadas atrás.

Así era la recogida de la aceituna hace 50 años

En los años 60, la mecanización del olivar era apenas existente y todo el proceso se hacía de manera tradicional. Con la llegada del invierno tocaba comenzar con la recogida de las aceitunas para su posterior transformación en aceite. Este proceso se componía de los siguientes pasos:

Colocación de los mantones

Los mantones son unas telas tupidas, ahora de material sintético, que se colocan bajo la copa del olivo. Su cometido era recoger la aceituna que caía del árbol. Esta tarea era realizada por mujeres, que también debían recoger las aceitunas que salían de los cantones. Una tarea pesada capaz de acabar con la espalda de cualquiera.

Vareo

Las varas eran de un tamaño considerable, aunque se podían encontrar más pequeñas. La vara maestra, la de mayor tamaño, alcanzada los frutos a mayor altura. Había, y hay, que golpear las hojas con fuerza para hacer que las aceitunas cayeran. Varear un olivo sigue siendo una tarea dura y que es comparable a una buena sesión de gimnasio. Actualmente se utilizan máquinas que sacuden el olivo, o vareadoras automáticas. Sin embargo, en algunos olivares tradicionales, se sigue utilizando el vareo clásico.

Cribado

Una vez que las aceitunas caían y eran recogidas por las mujeres, se colocaban en unas espuertas de esparto y se llevaban a cribar. El cribado se realizaba en un artefacto metálico, y en algunos lugares se le conocía a este proceso como «pasar por el pájaro».  Al pasar la aceituna por la criba, iban cayendo al suelo las hojas, restos de ramas y piedras al suelo. El fruto limpio se depositaba en otras espuertas. Siempre era preciso repasar para evitar llevar al molino restos no deseados.

Transporte

Quedaba llevar los frutos a moler, pero antes debían meterse en sacos y ser transportados en carros o en burros. Una vez en el molino, se volvía a repasar que no hubieran restos, y se procedía al prensado para la obtención del aceite. Así finalizaba un ciclo que había comenzado horas antes en el campo, en los fríos meses de noviembre, diciembre y enero.

La recogida de la aceituna hace 50 años era una tarea titánica y lo sigue siendo todavía. Pero quienes aman el producto fruto del olivar saben que su tarea tiene un resultado gratificante. Producir el mejor aceite del mundo, estar en vanguardia de la base de la dieta mediterránea, y ser el orgullo del campo español, son recompensas más que suficientes. Aunque el proceso haya cambiado, sigue siendo una tarea dura y pesada, pero que hace posible que tengamos el oro líquido como orgullo.

olivo es un tesoro milenario

El olivo alrededor del mundo, un árbol milenario

El olivo es un verdadero tesoro de nuestra geografía, ya que se trata de un árbol muy amigable con nuestro clima mediterráneo. Buena prueba de ello es observar los campos de toda la cornisa mediterránea y de interior. La cantidad de olivos plantados en estas comarcas dan fe de una realidad. Es un árbol ampliamente presente en los países de la ribera del Mediterráneo. El olivo es un tesoro milenario, un árbol que alrededor del mundo es fuente de riqueza, salud y aporta beneficios a los ecosistemas en los que se encuentra.

Características del olivo como árbol

El olivo ya era una planta tremendamente apreciada por las antiguas civilizaciones que habitaban las zonas mediterráneas. Ya extraían el aceite, que utilizaban como conservante, para preparar sus comidas o como forma de salario. Incluso aplicaban sus propiedades para beneficiar al cuerpo, como ayudante a la hora de sanar heridas.

El olivo es una planta perenne, que puede alcanzar hasta los 15 metros y cuyo tronco de color claro presenta un aspecto retorcido. Sus ramas son delgadas, y las hojas de este árbol crecen opuestas alrededor de ella. Con un color verde oscuro por el haz, y verde grisáceo e incluso blanquecino por el envés. Las hojas del olivo pueden llegar a durar hasta 3 años y caen en primavera. Mientras que las flores del olivo son blancas y desprenden un aroma dulzón, su apreciado fruto es de color verde oscuro. De ellas se extrae el mejor tesoro de la cocina saludable, el AOVE.

Regiones en las que se puede encontrar el olivo

Como hemos dicho, el olivo es típico de la zona mediterránea, así como parte de Asia central y algunas regiones de África. Gracias a ser un árbol muy resistente a las sequías y amigo de los suelos calcáreos. Se trata de un árbol que se ha podido introducir en otras regiones del planeta, como Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Argentina, las islas Hawai y la Polinesia.

España, Italia, Grecia Túnez y Marruecos. se reparten el 70 por ciento de la producción de aceite de oliva mundial. Pero son 63 los países que cultivan el olivo para producir aceite y aceitunas, lo que da una buena muestra de la adaptabilidad de este cultivo. Si te apetece conocer algunas curiosidades sobre el olivo, nuestro tesoro milenario y su cultivo alrededor del mundo, te invitamos a que las conozcas.

¿Sabías que…?

  • La mayor finca de olivar del planeta se encuentra en Australia.
  • El olivar de mayor extensión se encuentra en Túnez.
  • Los olivos plantados en el mundo ocupan 11,6 millones de hectáreas.
  • El olivo supone un 0,25 por ciento del total de tierras cultivadas.
  • Hay más de 1.500 millones de árboles de olivo alrededor del mundo.
  • 66 millones de olivos están en la provincia de Jaén.
  • De lo 75 municipios de Córdoba, 50 cultivan olivos.
  • En esta provincia hay cultivadas 351.000 hectáreas.
  • El olivo más antiguo de España tiene 1706 años y se llama «la farga de Arión«. Está en Ulldecona, Tarragona.
  • El más antiguo de la Península Ibérica está en Portugal. Se le conoce como el Olivo del Mouchão y tiene más de 3350 años.
  • El más longevo del mundo está en la aldea palestina de Al Walaja, se denomina Al Badawi y tiene entre 4.000 y 5.000 años.

Ya conoces algunos datos más sobre el árbol del olivo y su cultivo e implantación alrededor del mundo. Te invitamos a que sigas leyendo los artículos de nuestro blog, con amplia información dedicada al AOVE. El olivo un auténtico tesoro milenario.

Peculiaridades de la flor del olivo

La flor del oro líquido

Orígenes ancestrales

Siendo España el primer productor mundial de aceite de oliva virgen extra seguro que, en alguna ocasión, has podido disfrutar de la visión de inmensos mares de olivos inundando fértiles valles. Por si aún no lo sabías, el olivo es un árbol milenario que se origina en épocas de las que, al margen de la arqueología, apenas quedan un puñado de crónicas dispersas.

Existen restos fosilizados de flores del olivo datados en la Edad de Bronce y encontrados sobre todo en la cuenca del mar Mediterráneo (España, Italia, norte de África, medio Oriente o Asia menor entre otros). De hecho, podríamos afirmar sin temor a equivocarnos que su existencia consta, como mínimo, desde el año 12000 a. C.

Importancia de la floración

La etapa más bella, importante y probablemente más desconocida en la vida de un olivo es sin lugar a dudas su proceso de floración. La rapa, (que es como se conoce a la flor del olivo), aparece entre los meses de abril y junio y tiene forma de pequeños racimos. Con tonos que van desde el blanco al amarillo, se agrupan en conjuntos que oscilan entre las 10 y las 40 unidades.

La flor del olivo.

Tras su aparición, las flores son fecundadas por el polen ya existente en el aire. Seguro que te interesará saber que el polen puede llegar a viajar cientos de kilómetros, incluso a través del mar, lo que ayuda de manera capital al intercambio entre distintas especies, aumentando su variabilidad genética y mejorando el sostenimiento del olivo en el lugar y el tiempo.

Después de ser polinizadas y aproximadamente una semana más tarde, los pétalos de los racimos se empiezan a desprender, empezando a formarse nuevas semillas de aceituna en lo que antes fue el núcleo de la flor. A este proceso se le conoce normalmente cómo cuajado y es la época más sensible en cuanto a lluvias torrenciales, granizo, heladas o falta de agua.

Durante los siguientes quince días el olivo empieza a dejar caer los frutos que no va a ser capaz de alimentar, en un proceso de selección natural donde solo los más fuertes y sanos sobrevivirán. Entre finales de octubre y enero todo este maravilloso ciclo culminará con la recogida de uno de nuestros mayores tesoros, la aceituna, con el que posteriormente elaboraremos nuestro mejor AOVE.

Oro líquido

Los usos del AOVE y las flores del olivo son tan variados como antiguos. Desde la elaboración de cosméticos y líneas de productos dedicados al cuidado de la piel pasando por la conservación de alimentos, la limpieza de diversos productos o la ornamentación floral. Es con la infinidad de aplicaciones en el campo de la gastronomía donde este milagro de la naturaleza se ha ganado con total merecimiento el sobrenombre de «oro líquido».

Convertido en uno de los protagonistas de la nueva cocina de vanguardia, es uno de nuestros productos más cotizados y valorados en todo el mundo donde hoy en día nadie discute que el nuestro es, simplemente, el mejor aceite de oliva virgen extra del mundo.

¿Cómo cuidamos nuestros olivos en invierno?

De sobra es sabido que la recogida de las aceitunas se produce entre octubre y noviembre pero… ¿sabrías decirnos qué sucede con los olivos el resto del año, especialmente en épocas frías como el invierno? ¡Nosotros te lo contamos!

Para poder llevar a cabo una recogida fructífera, es necesario haber realizado previamente un especial cuidado del árbol. Es cierto que el olivo por sí solo es lo suficientemente fuerte como para resistir a condiciones climatológicas complicadas, pero eso no significa que debamos desmerecer su cuidado, especialmente en épocas frías y adversas como el invierno. Por ello, es importante tratar de mantener una equilibrada salud del olivo durante todo el año. Cuanto más sano esté, mayor será su resistencia y mejores serán sus frutos.

En OleoPalma lo sabemos bien, y por ello tratamos con sumo cuidado cada uno de nuestros olivos. Para ayudarte a entender mejor el proceso, te mostramos nuestras tres principales claves:

  1. El abono es uno de los aspectos más importantes para el correcto crecimiento, desarrollo y evolución de los olivos. Existen diferentes tipos, pero podría decirse que los abonos nitrogenados son los más comunes, pues aceleran el desarrollo y la actividad vegetativa del árbol. En este sentido, el análisis del suelo es fundamental para determinar las necesidades nutritivas de cada plantación y ver qué tipo de abono es el más conveniente.
  2. La poda resulta también clave en el proceso del cuidado del olivo, pues al podarlo se moldea y se dirige su estructura hacia donde uno quiere. Además, mediante la poda es posible también eliminar y limpiar las varetas que nacen fuera del árbol.
  3. Fumigación. Aunque no lo parezca debido a su robustez, lo cierto es que el olivo es un árbol bastante vulnerable a plagas: polillas, moscas… Por ello, si queremos que evolucione de forma sana, es importante llevar a cabo una correcta fumigación del mismo.

Hay otros muchos factores importantes, como el control del agua, la protección frente al frío… En este sentido, el cuidado de un árbol tan milenario como este es necesario en cualquier época del año, no solo en invierno. En OleoPalma lo tenemos muy en cuenta, y por ello tratamos de esforzarnos al máximo en su cuidado, con el objetivo de ofrecer a nuestros clientes la mejor calidad. ¡Échale un vistazo a nuestros productos y compruébalo!