Entradas

reciclar el aceite de oliva usado

Reciclar el acetite de oliva: usos alternativos y cómo deshacerse de él

El aceite de oliva es una fuente de salud, y como tal, su uso está extendido por países tanto de la cuenca mediterránea como de latitudes diferentes. Se trata de un producto saludable, que aporta sabor a nuestros platos. Además de ser el complemento o la base ideal en cualquier receta, tiene multitud de usos alternativos. Sin embargo, deshacerse del aceite de oliva usado puede suponer un gran inconveniente. En este artículo tratamos tanto la manera de reciclar el aceite de oliva usado, como la de los posibles usos alternativos que podemos darle.

Reciclar el aceite de oliva usado, ¿qué hacer con él?

Las aplicaciones que el aceite de oliva tiene tras su uso habitual son múltiples, desde la fabricación de velas y jabones para la lavadora, a obtener un perfecto producto de limpieza e higiene corporal. Todo ello es fruto de la experiencia y del bagaje cultural de nuestros antepasados; que a falta de productos industriales se las afanaban para tener sus propios elementos de limpieza o iluminación. Actualmente, hay proyectos para el uso del aceite de oliva usado como biocombustible, una alternativa a los provenientes del petróleo y que prometen ser más sostenible con el entorno.

Sea cual sea el uso que se pretenda darle al aceite de oliva que tengamos y que ya no nos sirva para cocinar, hemos de tener alguna premisa para su conservación y posterior uso:

  • Guardarlo en un lugar fresco y sin luz: independientemente del uso que vayamos a darle, protegerlo de la luz es la mejor de los opciones.
  • Dejarlo enfriar: antes de colocarlo en los recipientes de reciclado, se debe dejar enfriar por completo. Su manejo en caliente es peligroso y puede causar accidentes.
  • Filtrar: este aceite debe ser filtrado por medio de un colador o una malla. De esta forma nos será mucho más fácil trabajar con él posteriormente y obtendremos elaboraciones con mejor resultado final. Nadie desea encontrarse unos restos de alimentos en unas velas.
  • Separarlo del de uso culinario: para ello, utilizaremos unos envases específicos que no permitan su equivocación con el aceite que tengamos en uso. Por eso mismo, una vez filtrado y envasado, lo alejaremos de la cocina para su posterior reutilización. Lo etiquetamos debidamente como «aceite para reciclar».

Cómo deshacerse correctamente del aceite de oliva usado

Puede que no tengamos tiempo ni ganas de utilizar el aceite de oliva usado para fabricar otros productos. Deshacerse de él es lo obvio, aunque sin embargo, no vale hacerlo de cualquier manera. Jamás hemos de tirarlo por el desagüe del fregadero o por el inodoro. Sabemos que el agua y el aceite no se mezclan, y este compuesto llegará a las depuradoras, en caso de haberlas, sin posibilidad de ser filtrado. Como resultado, se verterá al mar o al río con todas sus propiedades negativas, creando una capa que impide la oxigenación del agua.

Lo que debemos hacer es guardarlo en un envase, alejado del de uso culinario y debidamente filtrado. En muchas ciudades españolas ya existen contenedores específicos para la recogida de aceites usados, que son tratados por empresas de tratamiento de residuos de la mejor manera. En caso de no existir estos contenedores, no queda otra que llevar los envases con el aceite usado al punto limpio de nuestra localidad, donde será debidamente recogido y enviado para su tratamiento.

También existe una forma de deshacerse de manera cómoda del aceite de oliva usado. Podemos adquirir unos solidificadores para aceite usado, que consisten en unos sobres con unos polvos que permiten convertir el aceite usado en un gel. Normalmente un sobre solidifica 1 litro de aceite. De esta forma, quedará como residuo asimilable a urbano y podrá echarse en el cubo de la basura doméstica. Todo esfuerzo es bueno por tener un planeta sostenible.

 

¿Utilizas correctamente el aceite de oliva? Los errores más comunes en su uso

 Todos hacemos uso del aceite de oliva a la hora de cocinar pero… ¿lo estamos utilizando de la manera correcta? Quizá pienses que sí, pero lo cierto es que a veces cometemos errores incluso sin darnos cuenta. Para que no te pase a ti, te mostramos a continuación unos cuantos ejemplos de las cosas que se hacen, pero que NO se deben hacer:

  1. Comprar aceite en función del precio. Hay una opinión muy extendida sobre que todos los aceites son iguales y por ello vale más comprar el barato. Sin embargo, esto difiere mucho de la realidad. Ni todos los aceites son iguales, ni todos tienen la misma calidad. De hecho, los más baratos suelen ser aceites refinados que no aportan nada bueno a nuestra salud. Uno o dos euros más en la compra de aceite pueden aportarle a tu salud grandes beneficios. Créenos, merece la pena.

 

  1. Comprar AOVE pero no usarlo para cocinar. También existe la parte inversa. Aquellas personas que sí compran el aceite de oliva virgen extra, pero que en cambio deciden no utilizarlo para cocinar, sino más bien como aliño en ensaladas pensando que así dura más tiempo. Una vez más, se trata de un pensamiento erróneo. Cocinar con AOVE es mucho más sano que utilizar el de girasol o cualquier otro aceite refinado.

 

  1. Pensar que un tipo de aceite vale para todo. De la misma manera, también hay quien piensa que con un solo tipo de aceite se puede hacer cualquier tipo de plato, y es cierto a medias. Evidentemente podrías hacerlo, pero eso no quiere decir que el resultado vaya a ser bueno. Al igual que ocurre con el vino, existen distintos tipos de aceite destinados a una tipo de cocina determinada. Hace unas semanas publicamos un artículo muy interesante al respecto sobre las variedades del AOVE y los platos para los que están indicados. ¡No pierdas detalle!

 

  1. Comprar un aceite «suave» pensando que es menos calórico. Muchas veces pensamos que comprando la opción «light» –o en el caso de los aceites, la «suave»–, será mejor para nuestra salud al tener menos calorías, pero nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que este tipo de aceites no son más que productos refinados mezclados con los restos del AOVE. Esa suavidad solo hace referencia a su grado de acidez. ¡Olvídate de los aceites de oliva que se venden como «suaves» y apuesta por la calidad del virgen extra!

 

  1. Dejar el aceite cerca del fuego. Este error es, quizá, el más común de todos. Muchos tienen la costumbre de pensar: «Como cada vez que voy a cocinar voy a utilizar aceite, mejor lo dejo cerca del fuego y así no tengo que andar moviéndome mucho cada vez que lo necesite». ¡Error, grave error! El aceite de oliva debe conservarse en lugares frescos y secos, lejos de sitios con excesivo calor; de lo contrario no solo perderá sus propiedades, sino que podría volverse hasta dañino. Deja a un lado la opción «cómoda» y apuesta por la opción «saludable».

¿Cometes alguno de estos errores? ¿Conoces alguno más? ¡Déjanos un comentario y te leeremos encantados!