Aceite de oliva como biocombustible

Aceite de oliva como biocombustible, un futuro prometedor

Desde hace un tiempo, la Unión de Uniones de Ganaderos y Agricultores, ha demandado soluciones para aprovechar el aceite de oliva. Una de las soluciones que aclaman es buscar un uso más sostenibles que favorezca al mundo rural. La idea más prometedora es la fabricación de biocombustible con aceite de oliva. En el post de hoy comentaremos cómo podría funcionar y cuáles son los beneficios que traería al sector olivarero.

¿Se benefician los agricultores con este cambio?

Todavía existe una minoría de agricultores que no lo ve como una alternativa. Pero la realidad es que utilizar el aceite de oliva como biocombustible podría ser una alternativa para el mundo olivarero.

Esta solución cada vez la plantean más agricultores ante organismos de la Comisión Europea. Que aunque realizó medidas de permisos de almacenamiento en el 2019, no ha conseguido remontar los precios del aceite. Si a eso le sumamos un descenso de la producción provocado por las heladas, o fuertes lluvias; es lógico que los agricultores busquen nuevas alternativas. Una de las medidas que incluyen en sus demandas, es la de retirar 600.000 toneladas de este aceite almacenado, para destinarlo a la fabricación de biodiésel.

Aceite de oliva como biocombustible, una idea en crecimiento

A nivel mundial, observamos que es un método sostenible que podría llevar a un futuro mejor. Alguna de las razones radica en que posee menores emisiones de gases, favoreciendo así, al efecto invernadero. Además, desde el punto de vista de los consumidores, proporciona un mejor rendimiento en los vehículos. Lo cual podría significar un ahorro debido al alto rendimiento. Esto supondría una disminución en la demanda de otro tipo de energías, como el petróleo , y otros biocombustibles. Generando así un mercado más competitivo.

Diferencias entre la producción de biocombustible y de aceite de oliva, como alimento

Realmente, la producción de aceite de oliva virgen extra de consumo, y la producción para la elaboración de biodiesel, es la misma. Por lo que los gastos de agua, plantación y tratamiento de plagas requieren el mismo proceso. La diferencia, se encontraría en el precio. Ya que un aceite de oliva para el consumo alimentario es muy económico. Pero en numerosas ocasiones, queda un excedente que no llega a demandarse en el mercado. La falta de consumo ha ocasionado que bajen los precios debido a un exceso de fabricación. Este acontecimiento ha hecho perder dinero a muchos agricultores. Lo cual ha activado la búsqueda para subsanar el excedente con nuevas fuentes de ingresos como el biocombustible.

Toda implantación conlleva una serie de análisis teóricos, pero ante todo prácticos que proporcionen muestras de la realidad. En el caso del aceite de oliva como biocombustible, no hay una cantidad significativa para poder determinar si es bueno, o no su implantación.

Un futuro prometedor

Ciertamente, el uso de aceite de oliva como biocombustible no sea de mucho interés para los grandes mercados. Pero lo cierto, es que ofrece un futuro prometedor que no solo beneficiaría al sector agrícola, sino que tendría un impacto positivo en el medioambiente. El planeta cada día se ve más afectado por las emisiones de dióxido de carbono CO2, y por la contaminación en general. La implementación del aceite de oliva como biocombustibles puede generar un gran impacto ambiental y económico.

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